Por qué el caballo tiene miedo al remolque
Para un caballo, entrar en el remolque supone pasar de un espacio abierto a uno oscuro, estrecho y con suelo resonante. Desde la perspectiva del caballo (un animal de presa que depende de su capacidad de huir), es una trampa. El miedo al remolque puede ser innato (el primer viaje malo deja una huella duradera) o aprendido (si el primer contacto fue forzado y traumático).
El principio del método gradual
El método más efectivo y humano es la habituación gradual: acostumbrar al caballo al remolque en pasos progresivos, sin forzar y sin prisa. El proceso puede llevar días o semanas dependiendo del caballo, pero los resultados son mucho más duraderos que los obtenidos con la fuerza. El objetivo de cada sesión es que el caballo termine más tranquilo con el remolque que al principio, no necesariamente que entre hasta el fondo el primer día.
Fases del proceso
Fase 1: acostumbrar al caballo a estar junto al remolque quieto (varios días si hace falta). Fase 2: entrar con los dos pies delanteros en la rampa y salir, repetidamente, recompensando cada avance con calma. Fase 3: entrar completamente sin que se cierren las puertas traseras. Fase 4: cerrar las puertas traseras con el caballo dentro, abrir, repetir. Fase 5: primer viaje muy corto (10-15 minutos) por un camino liso. Cada fase debe completarse con el caballo tranquilo antes de pasar a la siguiente.
Errores frecuentes
El error más común es empujar o tirar del caballo para meterle en el remolque cuando se resiste. Esto confirma al caballo que el remolque es algo que debe temer. Otro error es intentar meter al caballo con prisa (cuando hay que llegar a una competición) en lugar de haber trabajado el remolque con tiempo y calma antes. La preparación preventiva (trabajar el remolque cuando no hay ninguna urgencia) es la mejor inversión.