¿Para qué sirve el peto protector de transporte?
Cuando el remolque frena bruscamente, el caballo tiende a desplazar su peso hacia delante, empujando la zona del pecho contra la barra pectoral del remolque. En frenadas de emergencia o en descensos pronunciados, este impacto puede causar hematomas, rozaduras o, en casos extremos, lesiones en la zona escapular. El peto protector absorbe estos impactos y distribuye la presión en una superficie mayor. Es especialmente recomendable para caballos con piel sensible, caballos altos cuya barra pectoral queda a altura del tórax, y para trayectos con muchos cambios de velocidad o carreteras de montaña.
Cómo se coloca el peto protector
El peto protector se sujeta habitualmente al cabezón de transporte o al cuerpo mediante correas que rodean el cuello y el cuerpo del caballo. El modelo más sencillo es una placa de espuma acolchada con correas de velcro que se ajustan al tamaño del caballo. Los modelos más elaborados incluyen correas que pasan por debajo del abdomen para mantener el peto en posición aunque el caballo se mueva. La colocación correcta es con el peto cubriendo la zona del pecho (entre la base del cuello y las extremidades delanteras) sin comprimir ni interferir con el movimiento de los hombros.