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Caballo estresado en el remolque: síntomas y cómo reducir el estrés

El estrés del transporte es uno de los problemas de bienestar equino más frecuentes y menos atendidos. Muchos propietarios atribuyen el nerviosismo de su caballo al «carácter» sin considerar que las condiciones del remolque pueden estar contribuyendo activamente al malestar del animal.

Síntomas de estrés durante el transporte

Los síntomas conductuales de estrés en el remolque incluyen: golpear las paredes o la rampa con las extremidades, movimiento continuo (el caballo no se queda quieto), vocalización excesiva (relinchos frecuentes), sudoración desproporcionada al esfuerzo físico y a la temperatura, y rechazo a comer el heno ofrecido en la red. Los síntomas fisiológicos que pueden aparecer son: frecuencia cardíaca elevada (normal en reposo 32-44 latidos/minuto; bajo estrés puede superar los 60-80 lpm), respiración acelerada, temperatura corporal ligeramente elevada (más de 38,5 °C), y mucosas más secas de lo habitual al llegar al destino.

Causas del estrés en el transporte

Las causas más frecuentes del estrés en el remolque son: la posición forzada (el caballo va de espaldas a la dirección de la marcha en la mayoría de los remolques, lo que dificulta el equilibrio), el suelo resbaladizo (que obliga a un esfuerzo muscular continuo para mantenerse en pie), el aislamiento social (los caballos son animales gregarios y viajar solos aumenta el estrés), el ruido y las vibraciones del remolque, y la falta de ventilación adecuada que crea calor y CO2 en el interior.

Qué hacer para reducir el estrés

Las medidas más efectivas para reducir el estrés en el transporte son: colocar una alfombrilla antideslizante gruesa en el suelo, ofrecer heno en red durante todo el trayecto, viajar con un compañero cuando sea posible (caballos que viajan en compañía muestran niveles de cortisol significativamente menores), reducir la velocidad y suavizar las aceleraciones y frenadas, asegurar una buena ventilación del remolque (especialmente en verano), y familiarizar al caballo con el remolque de forma progresiva antes de los viajes largos.