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¿Qué debe comer el caballo durante el viaje? Guía de alimentación en el transporte

La gestión de la alimentación del caballo antes y durante el transporte es un factor clave tanto para su bienestar digestivo como para su comportamiento en el remolque. Los errores más comunes son dar grano justo antes del viaje y no ofrecer forraje durante el trayecto.

Qué dar antes del viaje: el tiempo de espera recomendado

El pienso o grano (concentrado) debe darse al menos 2-3 horas antes de la carga en el remolque. Montar o transportar un caballo con el estómago lleno de concentrado aumenta el riesgo de cólico, especialmente en trayectos con mucha aceleración y frenada. El forraje (heno o paja) puede darse hasta el mismo momento de cargar: el cavallo debe tener acceso libre a forraje hasta el viaje para mantener el movimiento gastrointestinal activo. Un estómago vacío de forraje (más de 4-6 horas sin heno) aumenta el ácido gástrico libre y el riesgo de úlceras.

Durante el viaje: heno sí, pienso no

Durante el viaje, ofrece heno o paja en una red colgada en el frontal del remolque. El forraje tiene un efecto calmante (la masticación libera endorfinas), mantiene el tránsito gastrointestinal activo y previene la acidez gástrica. No des concentrado (pienso, cereales) durante el viaje: el estrés del transporte reduce el flujo sanguíneo gastrointestinal y dificulta la digestión del almidón, lo que puede favorecer fermentaciones anómalas en el colon y desencadenar un cólico. El agua debe estar disponible siempre que el viaje supere las 2-3 horas.

Después del viaje: reintroducción gradual

Al llegar al destino, deja al caballo descansar 20-30 minutos antes de ofrecerle el pienso habitual. Un caballo que ha viajado con estrés tiene el sistema digestivo en estado de mayor sensibilidad. Ofrece primero heno ad libitum durante 1-2 horas antes de reintroducir el pienso. Si el viaje ha sido largo (más de 6 horas), reduce la ración de pienso de la primera toma en un 30-50 % y normaliza la alimentación en los siguientes 1-2 días.

Viajes muy largos: más de 8 horas

En viajes de más de 8 horas, el Reglamento CE 1/2005 exige que los caballos tengan acceso a agua y forraje. Las paradas deben realizarse cada 8 horas para los caballos no acompañados. En la práctica, los veterinarios y especialistas recomiendan parar cada 4-5 horas para ofrecer agua, revisar el estado de los animales y permitir un breve periodo de descanso. El heno debe estar disponible en la red durante todo el trayecto.