
NAF Electro Vital — Los 5 electrolitos en proporciones fisiológicas
Desde 28 €/mes
Sodio, potasio, cloruro, magnesio y calcio en las proporciones que refleja el análisis del sudor equino. Cada electrolito tiene una función específica: el sodio retiene el agua en el espacio extracelular, el potasio en el intracelular, el cloruro mantiene el equilibrio ácido-base, el magnesio interviene en la contracción muscular y el calcio en la transmisión nerviosa. Incompleto en cualquiera de ellos, la hidratación es subóptima aunque el caballo beba mucho.
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Apple Lyte — Electrolitos con sabor manzana para caballos que beben poco
Desde 18 €/mes
El mayor problema de los electrolitos en agua es que muchos caballos dejan de beber si el agua 'sabe diferente'. Este formato con aromatizante natural de manzana mejora la aceptación del agua electrolítica en caballos reticentes. Especialmente útil en viajes y concursos donde el agua del lugar de destino tiene un sabor diferente al habitual y el caballo ya de por sí tiende a beber menos.
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Cavalor Equiforce — Para la hidratación del caballo en competición
Desde 35 €/mes
La fórmula específica de Cavalor para competición añade a los electrolitos base la taurina (aminoácido con efecto osmoprotector celular) y el bicarbonato sódico (tampón del lactato que se acumula en el músculo durante el esfuerzo intenso). Para caballos que compiten en disciplinas de alta exigencia cardiovascular, esta fórmula gestiona tanto la hidratación como el equilibrio ácido-base muscular.
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Pasta Electrolítica en Jeringa — Hidratación rápida pre-esfuerzo
Desde 7 €/jeringa
Administrada 60-90 minutos antes del trabajo intenso, esta pasta de electrolitos concentrados estimula la sed (el sodio dispara el mecanismo de sed) haciendo que el caballo beba activamente antes de empezar a sudar. Una estrategia de hidratación preventiva que lleva décadas usando la medicina deportiva humana y que se aplica con excelentes resultados en caballos de endurance y de polo.
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Bloque de Sal Pura — El mejor incentivo natural para beber
Desde 5 €/bloque
El complemento de hidratación más eficaz y económico disponible. El sodio del bloque de sal estimula de forma continua el mecanismo de sed del caballo, haciendo que beba voluntariamente más agua a lo largo del día. Estudios en caballos estabulados han demostrado que los animales con acceso libre a sal beben significativamente más agua que los sin acceso. El primer paso para mejorar la hidratación de cualquier caballo es simplemente poner un bloque de sal.
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Hidra-Speed Equino — Rehidratación rápida post-endurance
Desde 32 €/mes
Fórmula líquida de rehidratación oral diseñada para los momentos de mayor déficit: después de una carrera de endurance larga, después de un día de competición de polo o tras un trabajo de más de 2 horas en calor intenso. Osmolaridad optimizada para la absorción intestinal máxima de electrolitos y agua. El equivalente equino del suero oral humano de rehidratación.
Ver en Amazon¿Cuánto bebe un caballo al día y cómo saberlo?
Un caballo de 500 kg en reposo bebe entre 25 y 35 litros de agua al día. En trabajo moderado en temperatura ambiente, esa cifra sube a 40-50 litros. En trabajo intenso en verano, puede llegar a 60-80 litros. La forma más sencilla de monitorizar el consumo es marcar el nivel del bebedero o contar los litros de los cubos. Un consumo significativamente inferior a estos valores (especialmente con cambio de dieta o de estación) es señal de alerta para la hidratación y el tránsito intestinal.
El test de la piel: evaluar la hidratación en 2 segundos
Toma un pliegue de piel en el cuello y suéltalo. Si vuelve a su posición en menos de 1 segundo: hidratación correcta. Entre 1 y 2 segundos: deshidratación leve (2-4% del peso). Entre 2 y 4 segundos: deshidratación moderada (5-8%). Más de 4 segundos: deshidratación severa, requiere atención veterinaria urgente. Evalúa también las mucosas: deben ser rosas y húmedas. Mucosas pálidas o secas son señal de deshidratación o shock.
Electrolitos y el riesgo de no dar agua
El error más peligroso con los electrolitos es administrarlos sin garantizar acceso inmediato al agua. Los electrolitos elevan la osmolaridad plasmática para estimular la sed, lo que empeora la deshidratación si no hay agua disponible. Nunca dar electrolitos sin asegurarse de que el caballo tiene agua fresca disponible de forma inmediata. Si el caballo rechaza el agua con electrolitos, ofrece siempre un segundo cubo de agua limpia para que pueda elegir.