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Alimentación del caballo con laminitis — Guía nutricional completa

La alimentación es el pilar más importante en el manejo de la laminitis. Más que el herrado correctivo, más que los AINEs, más que cualquier suplemento, el control de los hidratos de carbono no estructurales (NSC) en la dieta determina si el caballo con laminitis sigue estable o recae. Esta guía te da las reglas prácticas.

El objetivo: NSC total de la dieta por debajo del 10-12%

Los hidratos de carbono no estructurales (NSC) son la suma de almidones y azúcares solubles. En caballos con laminitis por síndrome metabólico o resistencia a la insulina, el NSC total de la dieta debe ser inferior al 10%, y en casos severos al 8%. El NSC del heno varía enormemente: el heno de alfalfa puede tener 8-10% NSC, el heno de gramíneas de verano puede tener 12-18% NSC. Esto significa que el heno que parece 'bueno y sano' puede ser el principal problema nutricional de tu caballo con laminitis.

El heno correcto para el caballo con laminitis

Para elegir el heno correcto hay que analizar su contenido en NSC. La única forma fiable es mandar una muestra al laboratorio (análisis de forraje, disponible en varias empresas en España por 30-50 euros). Si no es posible, las medidas empíricas de mayor seguridad son: heno de gramíneas de corte tardío (el heno cortado cuando la gramínea ya ha florecido tiene menos fructanos que el de corte temprano), heno remojado (remojar el heno en agua fría durante 30-60 minutos antes de darlo reduce el contenido de azúcares solubles hasta en un 30%), y heno de prado mixto de zonas áridas (menos fructanos que los pastos atlánticos o de montaña).

Qué tiene que desaparecer completamente de la dieta

Los alimentos que deben suprimirse en un caballo con laminitis activa o con historial reciente son: acceso a pasto en cualquier momento (el pasto fresco de primavera puede tener 30-40% NSC en las horas de mayor concentración de fructanos), cualquier cereal (avena, cebada, maíz, sorgo), melazas y productos que las contengan, manzanas, zanahorias y otras frutas azucaradas, piensos de alto índice glucémico (incluyendo muchos 'piensos de mantenimiento' convencionales que contienen melaza como palatabilizante).

Qué puede comer el caballo con laminitis

Las opciones seguras son: heno analizado o remojado con NSC confirmado inferior al 10%, pulpa de remolacha sin melaza (NSC bajo, alta palatabilidad, sirve para dar medicamentos o suplementos), alfalfa en cantidad moderada (20-30% del forraje), pienso sin cereales tipo 'lite balancer' o 'metabolic' específicamente formulado para caballos con síndrome metabólico, y agua fresca con sal mineral siempre disponible.

El pasto: el enemigo más difícil de gestionar

El pasto es el mayor factor de riesgo de laminitis por su contenido variable en fructanos. Los niveles de fructanos son más altos en primavera y otoño (crecimiento activo), en las horas de sol intenso (de mediodía a media tarde, cuando las plantas acumulan fructanos como reserva energética), después de heladas (el frío bloquea el crecimiento pero la fotosíntesis continúa acumulando fructanos) y en pasturas de gramíneas estresadas por sequía o pisoteo. Si el caballo con laminitis tiene que pasar tiempo en exterior, hazlo en paddock sin pasto o con acceso a pasto solo en las horas de menor riesgo (muy temprano por la mañana, antes de que salga el sol).