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Muge en caballos — Causas, tratamiento con crema y cómo evitar que vuelva

El muge (también llamado dermatitis crónica de talones o 'scratches') es una de esas afecciones cutáneas que aparecen siempre en el momento más inoportuno: en pleno invierno, con el caballo en barro, con la piel macerada bajo el pelo largo de las cuartillas. No es grave si se trata a tiempo, pero si se deja avanzar puede convertirse en un problema crónico muy difícil de resolver.

Qué es el muge y qué lo causa

El muge (Pastern Dermatitis, Mud Fever o Scratches en inglés) es una dermatitis inflamatoria que afecta la piel de las cuartillas y la parte posterior de los menudillos. Es especialmente frecuente en caballos con mucho pelo en las patas (cobs, frisones, draught horses) porque la humedad queda atrapada bajo el pelo, creando un ambiente perfecto para la proliferación bacteriana y fúngica. Las bacterias implicadas con más frecuencia son Dermatophilus congolensis y Staphylococcus spp., aunque en algunos casos hay una participación fúngica concomitante.

Los factores que predisponen al muge son: exposición prolongada al barro o suelo húmedo, maceración de la piel por humedad constante, heridas o rozaduras que rompen la barrera cutánea, cambios bruscos entre terreno húmedo y seco, y sistemas inmunitarios comprometidos. Los caballos de piel rosa o sin pigmentación en las cuartillas son más susceptibles.

Cómo reconocer el muge: síntomas

Las lesiones comienzan como un enrojecimiento y humedad en la zona posterior de la cuartilla. Progresivamente aparecen costras amarillentas o marrones adheridas al pelo, que al retirarlas dejan una superficie erosionada, exudativa y dolorosa. El pelo se apelmaza formando mechones con exudado seco en la base. En casos avanzados hay inflamación de toda la cuartilla (edema, calor, dolor al tacto), el caballo puede mostrar sensibilidad o cojera leve, y en casos muy severos puede haber celulitis ascendente. El olor característico del exudado es uno de los primeros indicadores.

Tratamiento con crema: paso a paso

El tratamiento del muge requiere paciencia y constancia, no solo aplicar una crema. El protocolo correcto es: primero, cortar o recortar el pelo de la zona afectada (sin él es imposible tratar correctamente y la humedad seguirá atrapada); segundo, lavar la zona con champú antiséptico a base de clorhexidina o betadine diluido, con agua tibia, y retirar todas las costras con cuidado (puede ser doloroso, hazlo con suavidad y remojando antes si es necesario); tercero, secar muy bien con toalla limpia y secador si fuera necesario (la humedad residual perpetúa el proceso); cuarto, aplicar la crema o pomada de tratamiento.

Las cremas para muge más eficaces suelen combinar: un antibacteriano (sulfato de zinc, nitrofurazona, mupirocina o clorhexidina), un antifúngico (miconazol, clotrimazol) para cubrir el componente fúngico, y una base oleosa (vaselina, lanolina, óxido de zinc) que crea una barrera física protectora frente a la humedad. Hay productos específicos para muge equino disponibles en tiendas veterinarias, o el veterinario puede prescribir una fórmula magistral adaptada al caso.

Con qué frecuencia aplicar el tratamiento

El tratamiento debe aplicarse una o dos veces al día, siempre sobre la zona limpia y seca. No pongas la crema sobre suciedad o sobre piel húmeda: no penetrará y el problema seguirá. El ciclo de limpieza-secado-crema debe repetirse durante al menos 10-14 días después de que desaparezcan las lesiones visibles para eliminar la infección en las capas más profundas. Si a los 7-10 días no hay mejoría clara o las lesiones progresan, consulta al veterinario: puede ser necesaria antibioterapia sistémica oral o inyectable.

Cómo prevenir la reaparición del muge

La prevención pasa por: mantener las cuartillas secas (evitar que el caballo esté en barro permanente), recortar el pelo de las cuartillas en épocas húmedas para facilitar el secado natural, aplicar crema de barrera (vaselina, crema de óxido de zinc) como protector antes de exposición al barro, revisar las cuartillas cada vez que limpias los cascos y no esperar a ver lesiones establecidas para actuar. En cuadras con problemas recurrentes de muge, revisar el drenaje del paddock para reducir la acumulación de barro.