Quantcast

Dientes de lobo en caballos — ¿Hay que quitarlos siempre?

Los dientes de lobo son uno de los temas dentales más consultados en el mundo ecuestre. Muchos propietarios los mencionan como posible causa de problemas con el bocado, pero no siempre es así.

¿Qué son los dientes de lobo?

Los dientes de lobo (wolf teeth en inglés) son vestigios evolutivos del primer premolar. En los équidos modernos, este diente es rudimentario y pequeño (5-15 mm de longitud), y no todos los caballos los tienen. Cuando están presentes, se ubican justo delante del primer premolar cheek (PM2), tanto en la mandíbula superior como en la inferior, aunque son más frecuentes en la maxila superior. Pueden ser uno, dos, o ninguno, y su forma varía de un pequeño tubérculo redondeado a un diente alargado con raíz más desarrollada.

¿Causan problemas?

El diente de lobo puede causar molestias al bocado cuando la vara del bocado presiona contra él directamente durante la monta. Sin embargo, no todos los dientes de lobo producen problemas: depende de su tamaño, posición y de la sensibilidad individual del caballo. Un caballo que rechaza el bocado, sacude la cabeza repetidamente o muestra resistencia inexplicable puede estar experimentando presión del bocado sobre un diente de lobo, aunque también puede haber muchas otras causas dentales o no dentales.

¿Hay que extraerlos siempre?

La práctica habitual en muchas cuadras es extraer los dientes de lobo de forma preventiva, especialmente antes de la iniciación al bocado en potros de 2-3 años. Sin embargo, no todos los veterinarios o dentistas equinos están de acuerdo con la extracción sistemática: si el diente de lobo es pequeño y está bien posicionado sin causar molestias evidentes, puede dejarse. La decisión debe tomarse caso a caso valorando el tamaño del diente, su posición y si hay síntomas que sugieran que está causando problemas.

La extracción

La extracción de dientes de lobo es un procedimiento relativamente sencillo que realiza el veterinario o el dentista equino, habitualmente bajo sedación leve. Se afloja el diente con un elevador dental y se extrae con unas pinzas. El procedimiento dura pocos minutos y la recuperación es rápida (el caballo puede volver al trabajo con bocado en 3-5 días).