Qué es el hueso navicular y qué es el síndrome navicular
El hueso navicular (hueso sesamoideo distal) es un pequeño hueso situado en el interior del casco, por detrás del hueso del pie (falange distal), sobre el que se apoya y desliza el tendón flexor digital profundo. Su función es la de polea de dirección para el tendón y de amortiguador de los talones. El síndrome navicular agrupa bajo un mismo nombre varias patologías en esta zona: enfermedad navicular propiamente dicha (cambios degenerativos del hueso con formación de lagunas óseas, proliferaciones, remodelación de los márgenes), desmitis de los ligamentos naviculares, tendinitis de la zona de inserción del TFPD en la falange distal, bursitis podotroclear (inflamación de la bursa navicular).
Síntomas y presentación clínica
Los síntomas típicos del síndrome navicular son: cojera bilateral de los anteriores (ambas extremidades afectadas con frecuencia, lo que hace que el propietario no la perciba claramente como "cojera" sino como falta de impulsión o rigidez); el caballo tiende a apoyar con la pinza en lugar de con el talón (marcha en puntillas) para aliviar la presión en los talones; mejora con el trabajo y empeora en reposo (cojera de calentamiento); cojera que empeora en círculos pequeños y en terrenos duros; signos de pain al presionar los talones con la pinza; positivo en la prueba de la cuña (cuniculación) sobre los talones.
Diagnóstico: radiografías, resonancia magnética y bloqueos nerviosos
El diagnóstico del síndrome navicular requiere varios pasos. En primer lugar, el veterinario realiza una exploración clínica completa incluyendo bloqueos anestésicos perineura (bloqueo del nervio digital palmar) para confirmar que el dolor procede de la región del navicular. Las radiografías del pie son la prueba de imagen inicial: permiten ver cambios en el hueso navicular (lagunas, quistes, proliferaciones en los bordes). La resonancia magnética del pie (que en algunos centros se puede hacer con el caballo en pie bajo sedación) es la técnica más completa y permite ver cambios en partes blandas (ligamentos, tendón, bursa) que las radiografías no muestran. El diagnóstico final combina la exploración clínica, los bloqueos y la imagen.
Tratamiento del síndrome navicular
El tratamiento del síndrome navicular es multimodal: herrado correctivo (herraduras con talones elevados o "egg bar" para reducir la tensión del TFPD sobre el navicular, con recorte adecuado del eje pododactiliano); medicación antiinflamatoria (AINEs como fenilbutazona o meloxicam para control del dolor); infiltración de la bursa navicular (cortisol + ácido hialurónico directamente en la bursa mediante guía radiológica o ecográfica, con efecto analgésico y antiinflamatorio de varios meses); terapia de ondas de choque sobre la región del talón (puede reducir el dolor crónico y estimular la remodelación ósea); en casos refractarios, la neurectomía digital palmar (sección del nervio para eliminar el dolor de la zona) es una opción paliativa que permite al caballo seguir trabajando aunque la patología continúe evolucionando.
Pronóstico y manejo a largo plazo
El síndrome navicular es una patología crónica progresiva. El objetivo del tratamiento no es curar (no hay cura definitiva para los cambios degenerativos ya establecidos) sino controlar el dolor y mantener al caballo funcional el mayor tiempo posible. Con un manejo correcto (herrado periódico cada 6-7 semanas, control del peso, trabajo adecuado, tratamiento médico puntual) muchos caballos con navicular pueden seguir trabajando durante años. El factor más importante es el diagnóstico precoz: cuanto antes se detecta y se adapta el manejo, mejor es el pronóstico a largo plazo.