Por qué algunos caballos pueden estar sin herrar
En estado natural, los caballos recorren muchos kilómetros al día sobre terrenos variados (tierra, hierba, piedra) que desgastan el casco de forma natural y estimulan su desarrollo. El movimiento constante mejora la circulación en el pie y favorece el crecimiento de un casco denso y resistente. Un caballo con casco de buena calidad, que trabaja sobre suelos no excesivamente abrasivos o duros, y que no tiene patología podológica preexistente, puede trabajar perfectamente sin herraduras. Muchos caballos de endurance, de paseo y de trabajo ligero en terrenos blandos gestionan perfectamente sin herrar.
Ventajas del caballo descalzo
Las ventajas más documentadas del manejo sin herraduras son: mejor absorción de impactos (el casco natural tiene más flexibilidad que el casco herrado con clavo, y esa flexión es el mecanismo de amortiguación más eficaz del pie equino); mejor circulación en el pie (la flexión y expansión del casco en cada apoyo actúa como bomba venosa que impulsa la sangre de retorno); mayor propiocepción (el caballo "siente" mejor el suelo a través del casco descalzo, lo que puede mejorar el equilibrio y reducir el riesgo de resbalones en ciertos terrenos); ausencia del riesgo de clavar mal (una herradura mal clavada puede alcanzar partes sensibles del pie); menor coste de mantenimiento si el recorte lo hace el herrador cada 6-8 semanas.
Inconvenientes y contraindicaciones
El caballo descalzo no es viable en todos los casos. Las principales contraindicaciones o situaciones en las que se recomienda herrar son: caballos con casco de mala calidad (frágil, blando, que se descascarilla), que sin herradura se quedarían sin margen de casco antes de la siguiente visita del herrador; trabajo intenso sobre asfalto, adoquín u otros suelos muy abrasivos o muy duros; caballos con patologías que requieren corrección ortopédica (navicular, laminitis crónica, deformidades angulares) donde la herradura correctiva es parte del tratamiento; caballos en transición de herrado a descalzo con cascos debilitados que necesitan tiempo para adaptarse; competición en algunas disciplinas donde el reglamento o el terreno lo requieren.
La transición de herrado a descalzo
El proceso de "descalzar" a un caballo herrado no es simplemente quitarle las herraduras. Un casco que ha estado herrado muchos años puede haber perdido resistencia, tener la pared más fina, el tejuelo más estrecho y los músculos del pie atrofiados. La transición correcta requiere: tiempo (3-12 meses dependiendo del caballo); recortes frecuentes (cada 4-5 semanas inicialmente) por un herrador con experiencia en casco natural; posible uso de botas de casco durante el periodo de transición para los trabajos que lo requieran; suelo adecuado durante la transición (evitar pavimentos duros hasta que el casco se fortalezca); suplementación con biotina si el casco está muy comprometido.
Las botas de casco como alternativa intermedia
Las botas de casco equinas (Hoof Boots) son una solución práctica para el caballo descalzo que trabaja ocasionalmente sobre terrenos duros o abrasivos. Se colocan antes del trabajo y se retiran después, dejando el pie libre el resto del tiempo. Las marcas más conocidas incluyen Cavallo, Scoot Boots, EasyCare y Renegade. Son especialmente útiles durante la transición y para caballos de trail o endurance que alternan terrenos blandos con zonas de piedra.