Tipos de botas terapéuticas para cascos de caballo
Hay varios tipos de botas terapéuticas según su función: botas de agua o de hidratación (permiten sumergir el casco en agua o solución de Epsom durante 20-30 minutos para tratar el thrush, abscesos o cascos muy secos), botas de soporte con relleno (integran un material de relleno compresible que redistribuye el peso del pie, indicadas en laminitis aguda y posoperatorio de heridas podológicas), botas de vendaje y cicatrización (protegen heridas en la ranilla, corona o bulbos de los talones mientras cicatrizan, evitando la contaminación con cama o suelo), botas de protección para trabajo (hoof boots tipo Cavallo o Scoot Boots para trabajar o desplazarse en caballos sin herradura o con cascos sensibles).
Botas de agua para tratar abscesos y thrush
Las botas de agua o de remojo son de las más usadas en cuadra. Se colocan en el pie y se rellenan con agua tibia (sola o con sal de Epsom: 200-300 g en 2-3 litros de agua) durante 20-30 minutos al día. En el caso de abscesos podales, el calor y la humedad favorecen la maduración y la apertura del absceso para que drene. En el caso de thrush (muermo de ranilla) con la ranilla muy seca y compactada, el remojo ablanda el tejido y facilita la limpieza y la aplicación del tratamiento. En laminitis aguda, el baño en agua fría o con hielo ha demostrado ser eficaz para reducir la inflamación en el tejido digital y limitar el daño laminar si se aplica en las primeras horas.
Botas de relleno en laminitis aguda
En la laminitis aguda, uno de los principios del tratamiento de emergencia es proporcionar soporte a la ranilla para evitar que el hueso del pie rote hacia abajo. Las botas con relleno de poliuretano o silicona consiguen este efecto de forma sencilla. Se coloca el pie sobre el material de relleno, que moldea el contorno del casco y apoya la ranilla activamente. Este soporte puede marcar una diferencia importante en las primeras 48-72 horas de una laminitis severa mientras se espera la intervención del veterinario o del herrador. Marcas como Soft-Ride tienen botas diseñadas específicamente para este uso.
Botas de protección de heridas
Las heridas en la corona, los bulbos de los talones o la zona de la ranilla son difíciles de proteger con vendaje convencional porque el casco golpea en el suelo con cada paso. Una bota de vendaje sobre el casco mantiene el apósito en su sitio, lo protege de la suciedad y reduce el impacto sobre la zona lesionada. Hay botas específicas para este uso (más altas que las de trabajo, con velcro ajustable, con interior acolchado) y también soluciones improvisadas con botas de neopreno o botas de agua de segunda mano. Lo importante es que ajuste bien sin apretar la corona y que se pueda retirar fácilmente para las curas.
Cómo colocar correctamente una bota terapéutica
El casco debe estar limpio y seco (excepto para las botas de remojo, que se colocan sobre el casco limpio antes de añadir el agua). Comprueba que la bota es del talla correcta antes de usarla: demasiado pequeña roza y puede causar más daño; demasiado grande se pierde o rota. La bota no debe apretar la corona ni cortar la circulación. Revisa el casco y la piel de la corona cada 4-6 horas cuando la bota esté puesta para detectar rozaduras, edemas o signos de molestia. En caballos que están en movimiento con la bota puesta, asegúrate de que la sujeción es suficiente para que no se suelte al trote.