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DMSO en caballos — Para qué sirve el dimetilsulfóxido y cómo se usa correctamente

El DMSO (dimetilsulfóxido) es uno de esos productos que llevan décadas en los botiquines de las cuadras y que genera más preguntas que respuestas entre los propietarios. Antiinflamatorio, vehiculizador de fármacos, utilísimo en algunos contextos y peligroso si se aplica sin las precauciones adecuadas.

Qué es el DMSO y cómo actúa

El dimetilsulfóxido es un disolvente orgánico derivado de la madera con propiedades antiinflamatorias, analgésicas y muy especialmente con una capacidad única de penetración transcutánea. El DMSO atraviesa la piel intacta a una velocidad muy alta, y arrastra consigo cualquier sustancia química con la que esté mezclado o que esté en la piel en el momento de la aplicación. Esta capacidad de "vehículo" es lo que lo hace único y lo que también lo hace potencialmente peligroso si no se toman precauciones.

Usos del DMSO en medicina equina

Los usos más documentados del DMSO en caballos son: antiinflamatorio tópico en lesiones musculoesqueléticas (tendones, articulaciones, periostio), especialmente en la fase aguda de edemas e inflamación; vehiculizador de corticoides o DMSO solo como base en aplicaciones locales prescritas por el veterinario (por ejemplo, para tratamiento de periostitis o esparaván); tratamiento de edemas de extremidades, ya sea solo o en combinación con corticoides tópicos; tratamiento complementario en laminitis (aplicación en la corona del casco para reducir la inflamación vascular); en medicina interna, el DMSO intravenoso (diluido al 10-20% en suero glucosado) se usa en patología neurológica grave (encefalitis, compresión medular) por sus propiedades neuroprotectoras y captadoras de radicales libres, siempre bajo supervisión veterinaria hospitalaria.

Cómo aplicar DMSO tópico en caballos

La concentración habitual para uso tópico en caballos es el 90-99% (grado veterinario) o el 70% (más seguro para muchos usos). Se aplica con pincel o brocha (nunca con las manos desnudas porque atraviesa la piel del aplicador también) sobre la zona afectada. La cantidad es pequeña: 5-20 ml dependiendo del área a tratar. Se nota un calor inmediato y el caballo puede experimentar cierta incomodidad en la zona. El caballo puede eliminar un olor a ajo o cebolla en la respiración tras la aplicación, que es totalmente normal y consecuencia del metabolismo del DMSO.

Precauciones esenciales al usar DMSO

La regla de oro con el DMSO es: nada debe tocar la piel del caballo (ni la tuya) que no quieras que pase al torrente sanguíneo. Usa siempre guantes de nitrilo o goma gruesa (no de látex fino porque el DMSO puede atravesarlo). No apliques sobre piel sucia, con restos de repelente, con pelo húmedo de productos de limpieza ni sobre heridas abiertas. La piel debe estar limpia y seca. Si mezclas DMSO con otro fármaco, cualquier contaminante o residuo en la piel también penetrará. No apliques en zonas cercanas a mucosas ni en la zona del ojo. En animales con problemas hepáticos o renales, evitar el uso prolongado.

DMSO y competición equina

El DMSO está incluido en las listas de sustancias controladas de la FEI y puede dar positivo en controles antidopaje. Además, si el DMSO se aplica combinado con otros fármacos prohibidos (corticoides, AINEs) puede potenciar su absorción sistémica y alterar los resultados del control. Si el caballo compite, consulta con el veterinario antes de cualquier aplicación de DMSO y respeta los periodos de retirada indicados.