Medidas estándar de las barras de salto para caballos
La longitud estándar de las barras de salto para caballos en competición (según el reglamento de la FEI y la RFHE) es de 3,5 a 4 metros para la mayoría de los obstáculos. Las barras de práctica en picaderos privados o escuelas suelen ser de 3 metros (suficiente para casi todos los caballos y más fáciles de manejar). El diámetro estándar de las barras redondas es de 10-12 cm, que garantiza la visibilidad suficiente para el caballo y el peso adecuado para que caigan al ser tocadas (un obstáculo que no cae cuando el caballo lo toca puede producir caídas).
Materiales: madera, plástico o aluminio
Las barras de madera (generalmente pino tratado) son el material tradicional: agarre visual natural, peso correcto para que caigan al ser tocadas, fáciles de pintar. Su inconveniente es que se astillan con el tiempo y requieren mantenimiento. Las barras de PVC son más ligeras y resistentes a la intemperie, no necesitan pintura, pero algunos caballos las respetan menos por ser más ligeras (no duelen si las tocan). Las barras de aluminio son duraderas y ligeras, más caras pero ideales para competición o para transporte frecuente. Para uso doméstico y entrenamiento básico, las de madera o PVC son las más prácticas.
Obstáculos básicos para empezar en casa
Para montar un pequeño recorrido de iniciación, los obstáculos esenciales son: los estándares o caballetes (los soportes verticales donde se apoyan las barras), con regulación de altura progresiva; las barras en el suelo para cavaletti y ejercicios de impulsión; y las cubiertas o paneles decorativos que se colocan bajo las barras para dar volumen al obstáculo. Con 2 pares de estándares y 4-6 barras puedes construir una vertical, un oxer (doble barra) y varios ejercicios de línea. Un set básico de madera para principiantes puede construirse con presupuesto de 200-400 euros; los materiales de competición de PVC de alta calidad multiplican ese precio.
Seguridad en los obstáculos para caballos
Los estándares deben tener las copas portabarras en un sistema que permita la caída fácil de la barra sin que el caballo quede enganchado. Las barras nunca se deben fijar o atar a los estándares. El suelo bajo los obstáculos debe ser uniforme y con buena tracción. En caballos que están aprendiendo, empieza siempre con barras en el suelo (no hay obstáculo que saltar, solo la coordinación del paso), luego a 20-30 cm, y aumenta de altura solo cuando el caballo muestra seguridad y relajación en la altura anterior.