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Gestión del estiércol de caballos — Compostaje, legalidad y usos

Un caballo adulto produce entre 8 y 15 kg de heces al día, más la cama usada. Gestionar correctamente ese volumen de residuo orgánico es una obligación legal, un reto logístico y también una oportunidad para producir un fertilizante valioso.

Producción de estiércol: cuánto genera un caballo

Un caballo de 500 kg genera aproximadamente 8-12 kg de heces al día más orina. Con la cama usada (paja, viruta o pellet absorbiendo la orina), la producción total de estiércol mezclado con cama puede llegar a 15-25 kg diarios por caballo. Una cuadra de 10 caballos genera entre 50 y 250 kg de residuo orgánico al día: el almacenamiento y la gestión correcta de este volumen es un aspecto importante del manejo de la instalación.

Legislación española sobre el estiércol equino

El estiércol de caballos está clasificado en España como subproducto animal no destinado a consumo humano (SANDACH). Su gestión está regulada por el Reglamento CE 1069/2009 y la normativa nacional de residuos. En general, el estiércol de una cuadra puede usarse como fertilizante en suelos agrícolas sin más trámites si se aplica directamente, pero el almacenamiento debe hacerse en lugares impermeabilizados para evitar la contaminación de acuíferos. Consultar con la consejería de agricultura de la comunidad para los requisitos específicos.

El compostaje: la mejor solución

El compostaje transforma el estiércol fresco (que puede contener patógenos y huevos de parásitos, y que despide mal olor) en compost maduro: un fertilizante orgánico estable, sin patógenos, con excelente estructura para el suelo. El proceso requiere: apilar el estiércol en una zona impermeabilizada, voltear regularmente (cada 2-4 semanas) para oxigenar la pila, mantener la humedad adecuada, y esperar entre 3 y 6 meses hasta que el compost esté maduro (temperatura interna > 55°C durante varios días destruye los parásitos).

Usos y valor del compost de caballo

El compost de estiércol de caballo es un fertilizante orgánico muy apreciado en agricultura y jardinería: mejora la estructura del suelo, aporta materia orgánica y nutrientes. Muchos propietarios de cuadras lo regalan a agricultores o jardineros locales, algunos lo venden en sacos, y otros lo usan para abonar sus propias praderas. Un caballo bien alimentado produce un compost de excelente calidad.