Espesor mínimo de la cama
La cama debe tener un espesor suficiente para que el caballo pueda tumbarse cómodamente sin que los huesus prominentes (especialmente el codillo y el menudillo) entren en contacto con el suelo duro. Para la mayoría de los tipos de cama, un espesor mínimo de 15-20 cm en la zona de descanso es la referencia general. En la zona de entrada del box (donde el caballo pisa más y orina más) la cama se compacta y ensucia más rápidamente y necesita reposición frecuente.
Frecuencia de limpieza según el tipo de cama
La paja necesita limpieza profunda diaria (retirar heces y la paja más mojada) más renovación semanal completa. La viruta necesita también limpieza diaria de heces y zonas mojadas, con renovación más espaciada (quincenal o mensual) porque se descompone más lentamente. El pellet (pellet de madera) es el tipo de cama que más eficientemente absorbe la orina y el que genera menos polvo: limpieza diaria de heces y reposición puntual de las zonas mojadas. La renovación completa puede espaciarse mucho más.
Señales de cama insuficiente
Un caballo que no se tumba en el box (o que se tumba pero se levanta con dificultad y lleno de suciedad) puede tener una cama insuficiente. La presencia de rozaduras en los codillos y las corvaduras son señales de que el caballo está en contacto con el suelo duro al levantarse. Un olor muy fuerte a amoniaco al entrar en el box indica que la cama está saturada de orina y necesita cambio urgente.
Cama y salud respiratoria
La cama también afecta a la calidad del aire del box: la paja de mala calidad (con esporas de moho) puede desencadenar o empeorar el RAO (asma equina). Si el caballo tiene problemas respiratorios, cambiar a viruta o pellet de baja emisión de polvo puede marcar una diferencia significativa en sus síntomas.