Cuándo renovar completamente la cama según el material
Paja: el cambio completo se recomienda cada 5-7 días para caballos que permanecen más de 16 horas en el box. La paja se satura de humedad y amoniaco con más rapidez que otros materiales, y las capas inferiores en contacto con el suelo se fermentan generando calor y bacterias en 5-6 días aunque la superficie parezca limpia. Para caballos que pasan muchas horas en paddock (menos de 10 h en box), el cambio puede espaciarse hasta los 10-12 días.
Viruta de madera: la viruta tiene mayor poder absorbente que la paja y resiste mejor la fermentación. Con limpieza diaria cuidadosa, el cambio completo puede realizarse cada 10-14 días. El indicador más fiable no es el plazo sino el aspecto: si al retirar la cama superficial el suelo aparece oscuro y húmedo en más de un 30 % de la superficie del box, es hora de cambio completo aunque no hayan pasado 10 días.
Pellets de madera: el pellet expandido (ya usado) puede mantenerse en el box más tiempo que la viruta o la paja porque su alta densidad reduce la superficie de contacto con bacterias. El cambio completo puede realizarse cada 15-21 días con limpieza diaria correcta. La clave es retirar diariamente toda la zona de pellet expandido y húmedo, dejando solo el pellet que aún no ha absorbido líquido.
El cambio completo: paso a paso
1. Saca al caballo del box y llévalo a un lugar tranquilo. 2. Retira toda la cama (incluyendo la limpia acumulada en esquinas) con horca y carretilla. 3. Friega el suelo con agua a presión para eliminar purines y sales de amoniaco incrustadas. 4. Aplica un desinfectante específico para cuadras (preferiblemente en spray o con pulverizador de mochila) en suelo y paredes hasta 1,5 m de altura. 5. Ventila el box vacío durante un mínimo de 2 horas, idealmente toda la mañana con la puerta abierta. 6. Añade la nueva cama cuando el suelo esté completamente seco. No encierres al caballo antes de que el desinfectante haya actuado y el olor haya disipado.
La señal más clara de que hay que cambiar antes de plazo
El olor a amoniaco es la señal de alarma más directa. Si al entrar al box cierras los ojos y el olor pica en la nariz, la cama está saturada y el caballo está respirando amoniaco concentrado todo el tiempo que está encerrado. El amoniaco en concentración elevada irrita las mucosas, predispone a infecciones respiratorias y es uno de los factores de riesgo más claramente identificados en caballos con RAO (asma equina recurrente). No esperes al cambio programado: actúa ese mismo día.