Origen
El Tennessee Walking Horse se desarrolló en el siglo XIX en el estado de Tennessee a partir del cruce de varias razas: Narragansett Pacer, Canadian Pacer, Standard Bred, Thoroughbred, Morgan y Saddlebred. El objetivo era crear un caballo de trabajo para los grandes propietarios rurales del sur que necesitaban inspeccionar sus propiedades diariamente durante horas. El resultado fue una raza con una marcha única, el running walk, que es cómoda para el jinete incluso durante jornadas enteras.
El running walk
El running walk es la marcha definitoria de la raza. Es una marcha de cuatro tiempos como el paso normal, pero con mayor velocidad (8-10 km/h, frente a los 6-7 del paso convencional), un notable deslizamiento de los pies traseros por encima de las huellas de los delanteros (overreach), y un movimiento de cabeza sincronizado con el ritmo de las patas que es característico de la raza. Para el jinete, el resultado es una suavidad casi perfecta: prácticamente sin traqueteo ni movimiento vertical.
La controversia del soring
La versión de competición del Tennessee Walker (el show horse) ha estado envuelta en polémica por la práctica del soring: la aplicación de sustancias irritantes o dispositivos mecánicos en los cascos y menudillos del caballo para exagerar artificialmente el movimiento. Esta práctica es ilegal en EE.UU. (Horse Protection Act de 1970) pero persiste en algunos círculos de exhibición. Los Tennessee Walkers de uso recreativo (pleasure horses) no tienen nada que ver con esta práctica.
En España
El Tennessee Walker tiene una presencia pequeña pero creciente en España, especialmente entre aficionados a las razas de marcha. Su running walk lo hace ideal para el turismo ecuestre de larga distancia y para jinetes con problemas de espalda. Se pueden encontrar ejemplares en criadores especializados en razas de marcha americanas.