Origen
El Pony Shetland es originario de las Islas Shetland, archipiélago escocés situado al norte de Escocia, en uno de los entornos más inhóspitos de las Islas Británicas: vientos furiosos, inviernos duros, pastos pobres. Durante siglos, la selección natural en ese entorno produjo un animal extremadamente resistente, de bajo mantenimiento y capaz de sobrevivir con muy poco alimento.
El más pequeño y el más fuerte proporcionalmente
El Shetland es la raza equina más pequeña de las islas británicas (altura máxima de registro: 107 cm, aunque muchos son más pequeños). Pero proporcionalmente a su tamaño es el más fuerte de todas las razas equinas: puede cargar un peso equivalente a aproximadamente el 40-50% de su propio peso corporal, mientras que un caballo de tamaño normal carga entre el 15-20%. En las minas de carbón del siglo XIX, los Shetlands fueron indispensables para el transporte subterráneo donde los caballos más grandes no cabían.
Temperamento: el famoso carácter del Shetland
El Shetland tiene fama de ser testarudo, pícaro y difícil de manejar, especialmente comparado con razas más dóciles. Esa reputación tiene algo de verdad: son animales inteligentes, con fuerte personalidad y que se aprovechan de los manejadores inconsistentes. Sin embargo, con un manejo firme y consistente son animales muy fieles y divertidos. El problema suele ser que los niños que los manejan no son lo suficientemente consistentes para imponerse a un animal con un carácter tan definido.
Cuidados específicos
El Shetland es muy susceptible a la laminitis: su metabolismo muy eficiente acumula energía con mucha facilidad, y el acceso libre a pasto verde puede causar crisis de laminitis. El control del pasto (bozal de pastoreo, limitación horaria) es esencial en primavera y verano. Sus cascos son extremadamente duros y crecen rápido, por lo que necesitan atención frecuente del herrador incluso si no llevan herradura.