Origen
El Connemara es originario de la región de Connemara, en la costa occidental de Irlanda, un paisaje de costa atlántica, páramos de turba y colinas pedregosas. Durante siglos, los caballos de esta región vivieron en condiciones muy duras con muy poca alimentación suplementaria, lo que seleccionó animales extremadamente resistentes y de fácil mantenimiento. En el siglo XIX se introdujo algo de sangre árabe y pura sangre que refinó la raza sin perder su robustez fundamental.
Talla y apariencia
El Connemara mide entre 1,43 y 1,48 m de alzada, técnicamente un pony pero con proporciones de caballo pequeño. Tiene una conformación limpia, cuello bien insertado, hombros oblicuos y cuartos traseros fuertes y bien angulados (lo que contribuye a su capacidad de salto). Las capas más frecuentes son el tordo (gris), el alazán, el bayo y el negro.
Aptitud para el salto y la competición
El Connemara tiene un talento natural para el salto que es extraordinario: su acción en la mano delantera, la potencia de sus cuartos y su instinto para medir la distancia al obstáculo son excepcionales para su talla. En las competiciones de ponies de los circuitos nacionales e internacionales, el Connemara y sus cruzados con pura sangre domina el palmarés. Muchos campeones de poney de salto a nivel europeo son Connemaras o tienen sangre Connemara.
Temperamento ideal para jinetes jóvenes
Además de sus cualidades atléticas, el Connemara tiene un temperamento que lo hace ideal para los jinetes jóvenes: es fiable, responsable ante las ayudas del jinete, y tiene un carácter equilibrado que no se desborda en el ambiente de la competición. Es lo suficientemente sensible para responder con precisión pero lo suficientemente tranquilo para no asustar a un jinete novato.