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¿Qué raza de caballo es mejor para niños?

Elegir el pony o caballo adecuado para un niño es una de las decisiones más importantes en la equitación infantil. El temperamento y la talla son mucho más importantes que la raza en sí misma, pero hay razas que por su historia y selección ofrecen mejores garantías.

Lo más importante: el temperamento, no la raza

El primer principio al elegir un caballo o pony para un niño es que el temperamento individual siempre supera a la raza. Un pony de raza «difícil» pero bien domado y calmado puede ser mejor para un niño que un pony de raza «fácil» pero sin domar o nervioso. Dicho esto, hay razas cuya selección histórica hacia el trabajo con personas y especialmente con niños ofrece una ventaja estadística de temperamento.

Las mejores razas de ponies para niños

El pony Connemara es probablemente la raza más recomendada mundialmente para niños. Originario de Irlanda, es un pony robusto (125-148 cm), de carácter muy dócil y con gran aptitud para el salto. Es lo suficientemente grande para crecer con el niño y lo suficientemente pequeño para que un niño de 8-12 años lo maneje. El pony Haflinger austriaco es otra excelente opción: su temperamento dulce y su constitución robusta lo hacen ideal para las primeras lecciones. El pony galés y el pony de Shetland (para los más pequeños) completan el top de razas para niños en Europa.

Cuándo pasar de pony a caballo

La transición de pony a caballo se decide por la talla y el peso del jinete, no por la edad. Un jinete no debería superar el 20% del peso total del animal (caballo + silla). Para un adolescente de 60 kg con una silla de 10 kg (70 kg total de carga), el caballo debería pesar al menos 350 kg. El PRE joven bien domado, el KWPN de temperamento suave o el Anglo-Árabe son opciones habituales para adolescentes en España.