Origen del cruce Hispano-Árabe
El Hispano-Árabe (también escrito Hispano-Árabe o HA) es una raza española registrada que resulta del cruce planificado entre el Pura Raza Española (PRE) y el Pura Raza Árabe (PRA). La influencia árabe en la Península Ibérica es histórica (los caballos berberiscos y árabes llegaron con la conquista musulmana del siglo VIII), pero la raza Hispano-Árabe como tal fue reconocida y sistematizada en el siglo XX en España, especialmente en el entorno de las yeguadas militares andaluzas.
Características del Hispano-Árabe
El Hispano-Árabe combina la constitución robusta y la acción cadenciada del PRE con la ligereza, la resistencia y el metabolismo eficiente del árabe. En términos físicos: alzada de 152-162 cm, perfil cóncavo o recto (herencia árabe), ojos grandes y expresivos, cuello largo y bien arqueado, línea dorsal corta y grupa ligeramente inclinada. Las capas más frecuentes son el tordo, el bayo y el castaño.
Aptitudes y usos del Hispano-Árabe
El Hispano-Árabe es especialmente valorado para el endurance y las rutas largas (la eficiencia metabólica del árabe sumada a la solidez del PRE), el concurso completo de equitación (CCE) (su polivalencia y resistencia lo hacen ideal para los tres días), la doma clásica en categorías nacionales y el jumping en categorías medias. En España tiene una gran base de aficionados, especialmente en Andalucía y Extremadura.