Origen e historia
El Marwari es originario de la región de Marwar, en el estado de Rajastán (noroeste de la India). Durante siglos fue el caballo de guerra de los guerreros Rajput, que lo valoraban por su resistencia, su valentía y su lealtad. Se cree que la raza tiene sangre árabe, mezclada con ponies nativos de la India durante siglos de cría selectiva. Durante el período colonial británico, la raza casi desapareció por falta de interés. En los años 90 comenzó un programa de recuperación que ha estabilizado la población.
Las orejas: el rasgo más singular
Las orejas del Marwari son únicas en el mundo equino: curvan hacia adentro en forma de media luna y las puntas pueden llegar a tocarse o a cruzarse sobre la frente. Esta característica está relacionada con una anomalía del cartílago auricular que es hereditaria y considerada un rasgo deseable de la raza. Las orejas son también muy móviles (pueden girar 180°) y sensibles.
Características físicas
El Marwari tiene una conformación elegante pero robusta: perfil subconvexo o recto, cuello arqueado, pecho bien desarrollado, y una alzada de 1,42 a 1,63 m. Las capas más frecuentes incluyen el pinto (Piebald y Skewbald), el alazán, el gris y el negro. Los pintos son especialmente valorados en la cultura india por considerarse de buena suerte.
En España y Europa
El Marwari es extremadamente raro fuera de la India. La exportación de caballos Marwari estuvo prohibida durante décadas; solo desde 2008 se permite la exportación bajo condiciones estrictas. Hay muy pocos ejemplares en Europa, principalmente en colecciones privadas y en zoos. Es una raza que despierta fascinación pero difícilmente accesible para el propietario promedio.