Origen e historia del caballo Losino
El caballo Losino debe su nombre al Valle de Losa, comarca de la provincia de Burgos en Castilla y León. Se trata de una raza primitiva que conserva características fenotípicas propias de los équidos que habitaron la Meseta Norte y las montañas cantábricas desde la Prehistoria. Durante siglos fue un caballo de trabajo en el entorno rural de la comarca, adaptado a los rigores del clima continental y a los pastos de montaña de la Cordillera Cantábrica.
Características del caballo Losino
El Losino es un caballo de talla pequeña-media (135-150 cm de alzada). Destaca por su gran rusticidad y resistencia al frío y a la alimentación escasa. La capa dominante es el negro azabache (muy característico de la raza), aunque existen ejemplares castaños y bayos. La cabeza es expresiva y alargada. La crin y la cola son largas y abundantes. Sus extremidades son cortas y muy fuertes.
Situación crítica y esfuerzos de conservación
El caballo Losino está clasificado como raza en peligro crítico de extinción. A principios del siglo XXI existían menos de 100 ejemplares puros registrados. La asociación ACRILOSINO y la Junta de Castilla y León trabajan en programas de recuperación que incluyen el mantenimiento de sementales de raza pura y la incentivación económica a los criadores que mantienen el libro genealógico activo.