Origen e historia
El Berberisco es originario del Magreb (Marruecos, Argelia, Túnez, Libia), donde ha sido criado durante más de 3.000 años. Es uno de los caballos más primitivos que han llegado a nuestros días con sus características prácticamente inalteradas. Los árabes lo llevaron a la Península Ibérica durante la conquista del siglo VIII, y durante siglos el Berberisco y el caballo ibérico se cruzaron dando lugar a lo que hoy conocemos como el Pura Raza Española y el Lusitano. Dos de los tres sementales fundadores del Thoroughbred (el Byerley Turk y el Godolphin Arabian) tenían origen Berberisco o árabe.
Características físicas
El Berberisco tiene una conformación robusta y compacta: cabeza con perfil subconvexo (similar al PRE), cuello musculoso, pecho amplio y grupa ligeramente inclinada. Tiene las extremidades finas pero muy duras y cascos resistentes, adaptados al terreno pedregoso del norte de África. La alzada es de 1,45 a 1,58 m. Es una raza de gran resistencia al calor, a la sed y a los pastos pobres.
Influencia en otras razas
Además de su influencia en el PRE y el Lusitano, el Berberisco contribuyó al desarrollo del Quarter Horse, el Mustang y otras razas americanas a través de los caballos ibéricos que los colonizadores llevaron al Nuevo Mundo. También está en el origen del Thoroughbred y del Anglo-árabe. Es uno de los caballos más influyentes de la historia equina.
Situación actual
El Berberisco puro está en peligro de extinción. La raza más cercana al Berberisco original es el Pura Raza Barbe (PRB), cuya preservación está a cargo de asociaciones en Marruecos, Argelia y Francia. En España hay criadores que trabajan con material genético Berberisco importado del Magreb.