Historia y origen
El caballo Árabe se desarrolló en la Península Arábiga hace más de 4.500 años, criado por los beduinos en condiciones de extrema dureza. La leyenda islámica atribuye a Alá la creación del caballo a partir del viento del sur. Los beduinos mantenían registros genealógicos orales de sus caballos antes de que existiera ningún libro genealógico formal. La raza árabe llegó a Europa de forma masiva tras las invasiones islámicas (711 d.C.) y su sangre está presente en casi todas las razas europeas modernas, especialmente el Pura Sangre Inglés.
Características físicas del Árabe
El Árabe es inconfundible: cabeza de perfil cóncavo (dished profile), frente amplia y plana, ojos grandes y expresivos de posición lateral extrema, ollares amplios, cuello arqueado y largo, cuerpo corto y compacto y cola de inserción alta que porta en forma de bandera al galopar. Talla media entre 1,47 y 1,58 m. Una particularidad anatómica única: el Árabe tiene normalmente 17 costillas (en lugar de 18), 5 vértebras lumbares (en lugar de 6) y 16 vértebras caudales (en lugar de 18). Esta estructura más corta y compacta contribuye a su excepcional resistencia.
Temperamento y carácter
El Árabe es conocido por su inteligencia, su sensibilidad extrema y su personalidad fuerte. No es el caballo más adecuado para principiantes: su reactividad emocional puede ser difícil de manejar para jinetes sin experiencia. Sin embargo, con un propietario competente y paciente, desarrolla una lealtad y un vínculo afectivo excepcionales. Es curioso, aprende rápidamente y se aburre si el trabajo es repetitivo. Los Árabes criados en contacto frecuente con humanos desde jóvenes son, paradójicamente, más tranquilos que los criados de forma más salvaje.
El Árabe y el endurance
El dominio del Árabe en el endurance mundial no es casualidad: su biología lo hace perfectamente adaptado para cubrir largas distancias. Tiene mayor proporción de fibras musculares de tipo I (resistencia) que otras razas, una capacidad de transporte de oxígeno superior (mayor concentración de hemoglobina), una regulación térmica extremadamente eficiente (disipa el calor mejor que razas más corpulentas) y una densidad ósea alta en relación a su peso que reduce el riesgo de lesiones por estrés. Los caballos que han ganado la Western States Endurance Run (Tevis Cup, 160 km) son casi siempre Árabes o cruces árabe.
Aptitudes y disciplinas
El endurance es la disciplina donde el Árabe es insustituible en el nivel de élite. También compite exitosamente en doma clásica (aunque sin el nivel de los warmbloods especializados), en salto de nivel medio, en equitación en general y es muy popular en exposición morfológica (halter classes en América del Norte). En España, el Árabe tiene una comunidad de criadores activa y compite en el circuito de endurance de la RFHE.
Precio y dónde comprar un Árabe
Los precios varían enormemente según el origen, la pureza genealógica y el adiestramiento. Un potro Árabe sin domar puede costar entre 2.000 y 6.000 euros. Un Árabe de líneas competitivas de endurance con historial puede superar los 15.000-30.000 euros. Los Árabes de exposición con palmarés internacional pueden alcanzar precios de seis cifras. La ANCRA (Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Caballos de Pura Raza Árabe) gestiona el registro en España.