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Tu primer día en la hípica — Qué esperar y cómo ir preparado

Si nunca has montado a caballo y tienes reservada tu primera clase, es normal tener una mezcla de ilusión y nervios. Saber qué esperar hace que ese primer día sea mucho más disfrutable.

Antes de llegar: qué llevar

Para la primera clase no necesitas equipamiento especial: cualquier pantalón elástico o de deporte que no tenga costura gruesa en el interior de la pierna (evita los vaqueros), calzado con un pequeño tacón (evita las zapatillas deportivas sin tacón que pueden engancharse en el estribo, aunque en la primera clase con instructor no es el mayor riesgo), y ropa cómoda para moverse. El casco de equitación es lo único imprescindible por seguridad: la mayoría de las hípicas tienen cascos de préstamo para las primeras clases, pero si tienes el tuyo propio es mejor (higiene).

Al llegar a la hípica

Lo primero que notarás es el olor característico de una cuadra (heno, paja, caballos) que para muchos aficionados es uno de los olores más agradables del mundo. El instructor te recibirá y te hará algunas preguntas básicas (experiencia previa, objetivo, posibles miedos). Probablemente te presentará al caballo con el que vas a trabajar antes de montarlo, para que te acostumbres a su tamaño y a su presencia.

La primera clase: qué ocurrirá

El instructor te enseñará a montar (cómo colocar el pie en el estribo y subir) y te explicará la posición básica: espalda recta, talones abajo, manos bajas. Casi con toda seguridad la primera clase es al paso, con el instructor guiando el caballo desde el suelo o al lado. No hay prisa para ir al trote el primer día: el objetivo es que te sientas cómodo sobre el caballo y entiendas cómo comunicarte con él.

Lo que puedes sentir

Muchas personas salen de su primera clase con los músculos de la cara interior de los muslos doloridos: son músculos que prácticamente no se usan en ninguna otra actividad y que el caballo activa constantemente para mantener el equilibrio. También es normal sentir inseguridad o incluso algo de miedo en los primeros minutos: es una reacción completamente normal ante algo nuevo y desconocido que se supera rápidamente con la práctica.