¿Por qué es tan efectivo?
Los estribos, aunque son una herramienta de equilibrio necesaria, también permiten al jinete "apoyarse" en ellos en lugar de usar los músculos profundos del asiento para mantenerse sobre el caballo. Sin estribos, el jinete no tiene esa muleta y se ve obligado a encontrar el equilibrio genuino a través de la posición del centro de gravedad, la tonicidad de los músculos estabilizadores de la cadera y la espalda, y la adaptación activa al movimiento del caballo. El resultado es un asiento más profundo, más independiente y más sensible.
Cómo empezar
Para los principiantes, comenzar sin estribos puede ser frustrante si se hace demasiado pronto o demasiado intensamente. La progresión correcta: primero al paso durante 5-10 minutos, verificando que el talón puede bajar de forma natural sin el estribo. Cuando el jinete se siente estable al paso, introducir el trote sin estribos en intervalos cortos (30 segundos, un minuto) con descansos. El galope sin estribos viene después de que el trote sin estribos sea cómodo y equilibrado.
Los dos asientos al trote sin estribos
Al trote sin estribos hay dos opciones: el trote sentado (quedarse sentado absorbiendo el movimiento con los riñones y la cadera, sin rebotar) y el trote en levantarse sin estribos (que es más difícil porque requiere la fuerza del muslo para elevarse). El trote sentado es más beneficioso para el desarrollo del asiento profundo; el trote en levantarse sin estribos desarrolla la fuerza del muslo.
Ejercicios específicos
Ejercicios que se hacen sin estribos: círculos de brazos (adelante y atrás) mientras el caballo trota para soltar la tensión del hombro y la espalda, tocar el cuello del caballo con la mano opuesta al trote para desarrollar el equilibrio lateral, trabajo en barreras bajas sin estribos para desarrollar el equilibrio en el salto.