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Rotación de potreros para caballos — Cómo planificarla correctamente

La rotación de potreros es una práctica de manejo del pasto que mejora la calidad del forraje, reduce la carga de parásitos y protege el suelo. Es especialmente relevante cuando el espacio disponible es limitado.

Por qué rotar los potreros

Los caballos en un pasto fijo lo sobreexplotan rápidamente: las zonas que les gustan las ramonean hasta dejar el suelo pelado, mientras que otras zonas (donde defecan habitualmente) las evitan y el pasto crece sin control. Esta selectividad deteriora la calidad del potrero en pocas semanas. Además, los parásitos intestinales (estróngilos) depositan sus huevos en las heces y las larvas infestantes se concentran en el pasto de las zonas de defecación. Un caballo que pasta continuamente en el mismo lugar reinfecta con mayor facilidad.

El principio básico de la rotación

Dividir la superficie disponible en 2, 3 o más potreros y rotar a los caballos permite que cada parcela descanse durante varios semanas. Durante el descanso, el pasto se recupera, crece y los parásitos en el ambiente (las larvas infestantes en el suelo) mueren por exposición al sol, a la desecación y al tiempo. Se recomienda que cada parcela descanse al menos 3-4 semanas en primavera y verano (cuando las larvas sobreviven más tiempo) y 6-8 semanas en otoño e invierno.

Cómo implementar la rotación con poco espacio

Incluso con una superficie total pequeña, dividirla en dos mitades con una valla eléctrica temporal permite alternar. Cuando no sea posible la rotación, recoger las heces regularmente (al menos 2 veces por semana) es la medida más efectiva para reducir la carga parasitaria ambiental. Esta práctica es más eficiente en la reducción de parásitos que muchos tratamientos antiparasitarios.

Manejo del pasto tras el descanso

Antes de introducir caballos en un potrero que ha descansado y crecido en exceso, es conveniente siegar o pastar con ovejas o vacas para bajar la altura del pasto. Un pasto muy alto puede ser menos nutritivo y más difícil de gestionar (riesgo de laminitis en caballos muy sensibles si el pasto está muy tierno y con alto contenido en fructanos).