¿Por qué el pasto de primavera es especialmente peligroso?
El pasto joven de primavera (y también el de otoño tras las primeras lluvias) tiene una concentración especialmente alta de fructanos, un tipo de carbohidrato no estructural (NSC) que los équidos no pueden digerir en el intestino delgado. Los fructanos pasan sin digerir al colon, donde son fermentados rápidamente por las bacterias, generando una acidosis intestinal y la liberación de endotoxinas que pueden desencadenar la cascada inflamatoria de la laminitis.
¿Qué caballos son más vulnerables?
No todos los caballos tienen el mismo riesgo. Son especialmente vulnerables: los ponis (que están biológicamente adaptados a pastos pobres), los caballos con síndrome metabólico equino (EMS) o síndrome de Cushing (PPID), los caballos con sobrepeso, los que han tenido laminitis previamente, y las razas de sangre fría y de paso. Los caballos de sangre caliente con trabajo intenso y sin tendencia al sobrepeso tienen generalmente menos riesgo.
Los momentos del día con más fructanos
El contenido de fructanos en el pasto varía a lo largo del día: es más alto por la tarde (después de varias horas de sol) y más bajo por la mañana temprano. En caballos de riesgo alto, limitar el pastoreo a las horas de la madrugada y primera mañana, y evitar el acceso a pasto en las horas de tarde-noche, puede reducir el riesgo.
Cómo gestionar el acceso al pasto
Para caballos de riesgo alto: limitar el tiempo de pastoreo (comenzar con 1-2 horas al día y aumentar gradualmente), usar un grazing muzzle (bozal de pastoreo que permite beber pero reduce la ingesta de hierba en un 75-85%), y preferir potreros con pasto bajo y poco denso antes que prados verdes y exuberantes. Para caballos de riesgo bajo con trabajo regular, la gestión puede ser menos estricta pero conviene igualmente no lanzar a un caballo que llevaba el invierno con heno a un prado verde sin transición gradual.
Señales de alerta de laminitis naciente
Si un caballo ha tenido acceso excesivo a pasto tierno, vigilar en las horas siguientes: calor en las murallas de los cascos (especialmente en los delanteros), pulso digital aumentado (arteria digital en el menudillo), postura antiálgica con los remos delanteros adelantados y el peso trasladado a los cuartos traseros, y renuencia a moverse. En caso de sospechar laminitis, llamar al veterinario inmediatamente y retirar el caballo del pasto.