El problema del barro
El barro prolongado en los cascos y las extremidades del caballo favorece la aparición del muermo (también llamado carioco o podredumbre de las ranillas en el casco), la dermatitis plantar o "carioca" (inflamación de la piel por debajo del menudillo), y en casos graves puede causar infecciones bacterianas que requieren tratamiento veterinario. Además, el barro profundo aumenta el riesgo de resbalones y lesiones tendino-ligamentosas.
Zona de tráfico con suelo firme
La solución más práctica para inviernos lluviosos es crear una zona de tráfico con suelo firme cerca del acceso al box y al abrevadero: las áreas más pisadas son las que más barro generan. El geotextil (tela permeable que evita que el suelo se hunda) cubierto de grava compactada o de astillas de madera es una solución económica y efectiva. Los bloques de caucho perforado o las rejillas de plástico para ecuestres son soluciones más duraderas.
Rotación para proteger el suelo
Si se dispone de más de un potrero, rotar los caballos y dejar descansar los que están más deteriorados es la mejor inversión a largo plazo. El suelo que se ha compactado y encharcado en invierno necesita sembrarse de nuevo en primavera con una mezcla apropiada para el tráfico equino (raigrás inglés, dáctilo y festuca, más resistentes al pisoteo).
Heno en el paddock: cómo reducir el desperdicio
En invierno los caballos pasan más tiempo en el paddock o en el box, y el heno es su principal fuente de fibra y de entretenimiento. Usar redes de heno de malla fina reduce el desperdicio en un 50-70% respecto a dar el heno en el suelo (donde se ensucia y se pisa). Las redes colgadas a una altura adecuada también obligan al caballo a comer en una postura más natural para el cuello y la espalda.
Ejercicio en invierno
Si el picadero no está disponible, el invierno hace difícil mantener la forma física del caballo. Los circuitos de paddock (track system) donde el caballo puede caminar libremente durante horas son una alternativa excelente: estimulan el movimiento espontáneo, reducen el aburrimiento y mantienen el tránsito intestinal activo. Un paddock de track diseñado con agua, heno y sales en puntos distintos obliga al caballo a moverse constantemente.