¿Es peligrosa la hierba húmeda por rocío?
El rocío matutino por sí mismo no es tóxico para los caballos y en general no supone un riesgo directo de cólico o laminitis. Sin embargo, hay un matiz importante: el contenido en azúcares solubles (fructanos) del pasto fresco es más alto por la mañana temprano, especialmente en días fríos y soleados de primavera y otoño. En ese momento, la hierba está húmeda por el rocío y a la vez tiene el mayor nivel de carbohidratos fermentables del día. Para caballos con predisposición a la laminitis (ponies, caballos con PPID o resistencia a la insulina), el pasto matutino frío y húmedo de primavera es una combinación de riesgo.
Hierba mojada tras la lluvia
La hierba mojada después de lluvia no es más peligrosa que la hierba seca en términos de toxicidad. El principal riesgo real es de cólico por gases (timpanismo) si el caballo pasa de pronto a comer grandes cantidades de pasto mojado después de haber estado sin acceso al pasto. El problema no es la humedad en sí: es la cantidad de pasto consumida y el cambio brusco respecto a la dieta previa. La introducción gradual al pasto, ya sea húmedo o seco, es la clave preventiva.
El pasto fresco de primavera: el riesgo real
El riesgo más documentado clínicamente no está en la humedad del pasto sino en su composición nutricional: el pasto fresco de primavera es rico en fructanos, proteínas y agua, y bajo en fibra. Para caballos predispuestos (ponies, Morgan, Andaluces, caballos con historial de laminitis, yeguas con PPID), el pasto de primavera, húmedo o seco, requiere gestión cuidadosa: limitación del tiempo de acceso, especialmente en las horas de mayor contenido en azúcares (antes del mediodía).