¿Qué es la uveítis equina?
La uveítis es la inflamación de la úvea, la capa media del ojo que incluye el iris, el cuerpo ciliar y la coroides. En su forma recurrente equina, el caballo sufre episodios de inflamación ocular aguda que se repiten con el tiempo. Cada episodio deja secuelas progresivas (sinequias, cataratas, degeneración retiniana) que con los años pueden llevar a la ceguera permanente del ojo afectado.
Causas
La causa más documentada es la infección por Leptospira interrogans: la bacteria penetra en el organismo (a través de mucosas o piel con heridas) y puede llegar al ojo, donde desencadena una reacción inmune que no se detiene aunque la infección sistémica se resuelva. Otras causas incluyen: trauma ocular, infecciones virales (herpesvirus equino), parasitosis (Onchocerca), y causas autoinmunes sin agente identificable.
Síntomas del episodio agudo
Durante un episodio agudo el caballo muestra: blefaroespasmo (guiña o cierra el ojo afectado), lagrimeo intenso, miosis (pupila muy pequeña), fotofobia (evita la luz), ojo enrojecido (hiperemia), y en los casos más graves, turbidez del humor acuoso (ojo "nublado"). La mayoría de los propietarios notan que el caballo "no abre bien un ojo" y que hay mucha secreción.
Tratamiento
El tratamiento médico durante los episodios agudos incluye: colirios antiinflamatorios (corticoides o AINEs oftálmicos), midriáticos (atropina) para dilatar la pupila y evitar sinequias, y en algunos casos sistémicos (AINEs sistémicos, antibióticos si hay infección activa). En casos recurrentes con daño progresivo, la implantación de un dispositivo de liberación prolongada de ciclosporina intravítrea ha dado buenos resultados para reducir la frecuencia de los episodios. La enucleación (extirpación del ojo) puede ser necesaria en casos de dolor crónico intenso sin expectativa de visión.