¿Qué causa la tiña?
La dermatofitosis equina está causada principalmente por hongos del género Trichophyton (especialmente Trichophyton equinum) y en menor medida Microsporum. Estos hongos atacan la queratina de la piel y el pelo, causando lesiones características. El contagio se produce por contacto directo con un animal infectado o indirecto a través del equipamiento (sillas, cinchas, cabezadas, cepillos) que no ha sido desinfectado. Los caballos jóvenes (menos de 4 años) son significativamente más susceptibles que los adultos.
Síntomas
Las lesiones típicas de la tiña equina son: zonas circulares u ovaladas de piel con el pelo erizado, que progresivamente pierden el pelo y muestran una costra grisácea o amarillenta. Las lesiones pueden ser únicas o múltiples, de 1 a 10 cm de diámetro. No siempre producen prurito intenso. Se localizan frecuentemente en las zonas de contacto con el equipamiento (zona de la silla, la cincha, la cabezada) o en la cara, el cuello y el tronco.
Contagio a los humanos
La tiña equina puede transmitirse a las personas por contacto directo con el animal o con el equipamiento contaminado. En el humano produce lesiones circulares rojizas en la piel (la "tiña de los granjeros"). Las personas inmunodeprimidas son especialmente vulnerables. Al manejar un caballo con tiña, usar guantes y ropa de manga larga, y desinfectar las manos y los utensilios de manejo.
Tratamiento y prevención
El tratamiento incluye champú o loción antifúngica tópica (enilconazol, natamicina) aplicada en todas las lesiones 2-3 veces por semana durante 2-4 semanas. Todo el equipamiento debe desinfectarse con productos antifúngicos. En casos extensos, el veterinario puede prescribir antifúngicos sistémicos. La mayoría de los casos se resuelven espontáneamente en 8-12 semanas en caballos adultos inmunocompetentes, pero el tratamiento acelera la resolución y reduce el riesgo de contagio.