Qué causa el tétanos y cómo se contagia
El tétanos está causado por Clostridium tetani, una bacteria que vive en el suelo (especialmente en suelos con materia orgánica, cerca de establos y cuadras) en forma de espora muy resistente. Las esporas entran en el organismo del caballo a través de heridas, especialmente heridas profundas o punzantes donde hay tejido necrótico (falta de oxígeno, que favorece la germinación de la bacteria). Una vez en el organismo, C. tetani produce tetanospasmina, una toxina que se une a las neuronas motoras y bloquea la transmisión inhibitoria, causando espasmos musculares generalizados.
Síntomas del tétanos en caballos
El periodo de incubación del tétanos es de 1 a 3 semanas desde la herida. Los primeros síntomas son: rigidez de la mandíbula (trismus o "quijada de hierro", de ahí el nombre popular lockjaw), dificultad para abrir la boca y masticar, prolapso del tercer párpado (la membrana nictitante se hace visible en el ángulo interno del ojo), orejas erguidas y rígidas, cola elevada. Con la progresión, el caballo adopta una postura de "caballito de madera": rigidez generalizada, patas como estacas, cuello extendido. Los estímulos externos (ruidos, luces) producen espasmos generalizados convulsivos. La mayoría de los casos mueren por asfixia o por complicaciones secundarias.
Tratamiento del tétanos: limitado y costoso
El tratamiento del tétanos declarado requiere hospitalización intensiva: antitoxina tetánica (que solo neutraliza la toxina libre, no la ya unida a neuronas), antibióticos (penicilina para eliminar la bacteria en la herida), sedantes y relajantes musculares para controlar los espasmos, cuidados intensivos de soporte (sonda gástrica para alimentación, catéter urinario, protección de los ojos). El coste es muy elevado y el resultado incierto: incluso con el mejor tratamiento la mortalidad supera el 70%.
Vacunación antitetánica: el protocolo recomendado
La vacuna antitetánica es barata, efectiva al 100% y no tiene efectos secundarios relevantes. El protocolo estándar es: dos dosis iniciales con 4-6 semanas de separación, seguidas de una dosis de recuerdo al año, y posteriormente recuerdos cada 2-3 años (o anualmente en caballos de alto riesgo). En heridas graves o en caballos sin historial de vacunación, se administra inmunoglobulina antitetánica (suero) además de la vacuna para dar protección inmediata. La vacuna antitetánica puede ir combinada con la vacuna de la influenza equina, simplificando el calendario de vacunación.