¿Qué es el ligamento suspensorio?
El ligamento suspensorio del menudillo (interóseo medio) es una estructura ligamentosa que va desde la parte posterior de la rodilla (o del corvejón en los posteriores) hasta los huesos sesamoideos y las falanges proximales. Su función es suspender el menudillo y absorber el impacto durante la fase de apoyo. Es una de las estructuras que más trabajo absorbe durante el ejercicio de alta intensidad.
Tipos de lesión
Las lesiones del suspensorio pueden afectar al cuerpo del ligamento (la parte principal, entre la rodilla y la bifurcación), a las ramas medial o lateral (los dos "brazos" que van hacia los sesamoideos), o a las inserciones en los sesamoideos. Las lesiones de las ramas son las más frecuentes en el caballo de salto; las lesiones del cuerpo son más frecuentes en el caballo de doma y de endurance. Las lesiones de inserción tienen peor pronóstico.
Diagnóstico
La cojera puede ser de intensidad variable (desde inapreciable hasta grado 3-4/5) y suele empeorar tras el ejercicio o en círculo. La palpación del ligamento puede mostrar engrosamiento y dolor. La ecografía es la herramienta diagnóstica estándar: muestra el área de lesión, el grado de disrupción de las fibras y permite el seguimiento de la cicatrización. La resonancia magnética (RM) da información más detallada en casos complejos o de inserción.
Protocolo de recuperación
La recuperación de una lesión de suspensorio es lenta: 6-18 meses dependiendo de la gravedad y la localización. El protocolo incluye reposo inicial, fisioterapia con ultrasonidos y magnetoterapia para estimular la cicatrización, y una vuelta al trabajo progresiva y controlada basada en los controles ecográficos cada 6-8 semanas. Las terapias regenerativas (PRP, células madre) están ganando evidencia en el tratamiento de estas lesiones.