Qué es la RAO y por qué se produce
La RAO es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias inferiores, similar funcionalmente al asma humana. El sistema inmunitario del caballo reacciona de forma exagerada a la inhalación de alérgenos del entorno (esporas fúngicas del heno y la paja, polvo, ácaros, endotoxinas bacterianas), produciendo inflamación de los bronquios, hipersecreción de moco y broncoespasmo. El resultado es un estrechamiento de las vías aéreas que dificulta la respiración, especialmente la espiración. La enfermedad es más frecuente en caballos mayores de 7-9 años y en razas con mayor sensibilidad como el Pura Sangre.
Síntomas de la RAO: cómo reconocerla
El síntoma principal y más temprano es la tos: seca, de baja frecuencia, que aparece principalmente en el box y al inicio del trabajo, y que mejora o desaparece con el ejercicio y en el exterior. Con la progresión de la enfermedad aparecen: descarga nasal bilateral (serosa o mucoide), intolerancia al ejercicio (el caballo se fatiga antes de lo normal), y en casos avanzados, dificultad respiratoria visible en reposo con el llamado "golpe de flanco" (movimiento abdominal exagerado en la espiración) y formación del surco del heaves (una línea muscular visible en el flanco por la hipertrofia del músculo abdominal de la respiración).
Diagnóstico de la RAO
El diagnóstico se basa en la historia clínica (sintomatología estacional o relacionada con el entorno), la exploración clínica con auscultación pulmonar (estertores y sibilancias en casos moderados-graves), y confirmación mediante lavado broncoalveolar (BAL) con citología que muestra neutrofilia marcada (aumento de neutrófilos en el lavado bronquial). El veterinario puede también hacer una endoscopia de las vías aéreas para ver el moco acumulado y evaluar la gravedad.
Tratamiento médico: broncodilatadores y antiinflamatorios
El tratamiento de un episodio agudo de RAO incluye: broncodilatadores (clenbuterol oral o ipratropio inhalado) para aliviar el broncoespasmo, y corticoides (dexametasona inyectable en agudo, fluticasona o beclometasona inhalada para el mantenimiento) para reducir la inflamación. Los inhaladores específicos para caballos (AeroHippus, FlowVent) permiten administrar medicación inhalada directamente en las vías aéreas con alta eficacia y menor efecto sistémico que los corticoides orales. El manejo del entorno es siempre parte del tratamiento: sin el cambio de cama y forraje, la medicación sola no resuelve el problema.