¿Qué es el muermo?
El muermo es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Burkholderia mallei, que afecta principalmente a équidos (caballos, burros, mulas) y es zoonótica (transmisible a humanos). Está prácticamente erradicada en Europa occidental (la última detección en España fue hace décadas), pero persiste en algunas regiones de Asia Central, Oriente Medio y partes de África. Es una enfermedad de declaración obligatoria inmediata según la normativa europea de sanidad animal.
Síntomas en el caballo
El muermo puede presentarse en forma aguda (más frecuente en burros) o crónica (más frecuente en caballos). Las formas de presentación son: pulmonar (tos, fiebre, neumonía, nódulos pulmonares), nasal (secreción nasal purulenta unilateral, úlceras en la mucosa nasal con costra amarillenta, engrosamiento de los ganglios linfáticos submandibulares) y cutánea o farcy (nódulos subcutáneos, especialmente en las extremidades, que ulceran y forman trayectos fistulosos). En la forma crónica, el caballo puede parecer solo ligeramente enfermo durante meses antes de mostrar signos más evidentes.
Diagnóstico y consecuencias
Ante la sospecha, se realizan pruebas serológicas oficiales (ELISA, fijación del complemento, malleinización). Si el diagnóstico es positivo, las autoridades sanitarias veterinarias proceden al sacrificio obligatorio del animal (la normativa europea no permite tratamiento), la cuarentena de la explotación y el rastreo de contactos. Por eso, aunque el riesgo real en España es muy bajo, es importante conocer la enfermedad especialmente si se adquieren caballos importados de zonas endémicas.