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Herpesvirus equino (EHV) — Tipos, síntomas y cómo proteger a tu caballo

El herpesvirus equino es una de las enfermedades infecciosas más prevalentes y preocupantes del mundo equino. Puede presentarse de formas muy diferentes según el tipo de virus y la respuesta inmune del animal, desde cuadros respiratorios leves hasta graves síndromes neurológicos.

Tipos de herpesvirus equino

Existen varios tipos de herpesvirus equino, siendo los más importantes el EHV-1 y el EHV-4. El EHV-4 causa principalmente enfermedad respiratoria (rinopneumonitis), especialmente en caballos jóvenes. El EHV-1 puede causar también enfermedad respiratoria, pero además es responsable de abortos en yeguas gestantes y de la forma neurológica conocida como mieloencefalopatía equina por herpesvirus (EHM), que puede ser grave y mortal.

Síntomas de la forma respiratoria

Los síntomas de la infección respiratoria por EHV incluyen: fiebre (normalmente bifásica: sube, baja y vuelve a subir), secreción nasal serosa que puede hacerse mucopurulenta, tos, pérdida de apetito y ganglios linfáticos submandibulares aumentados. La mayoría de los caballos adultos se recuperan en 1-2 semanas sin tratamiento específico, aunque pueden seguir siendo portadores y transmisores del virus.

La forma neurológica (EHM)

La mieloencefalopatía por herpesvirus equino es la complicación más grave del EHV-1. Los síntomas neurológicos incluyen: debilidad o ataxia en los cuartos traseros, incontinencia urinaria, dificultad para tragar, en casos graves postración y muerte. Puede afectar a caballos de cualquier edad y condición. Los brotes de EHM en eventos ecuestres (donde hay muchos caballos juntos) han causado el cierre preventivo de instalaciones en varios países.

Prevención y vacunación

Existe vacuna disponible contra el EHV-1 y EHV-4 (vacuna combinada con influenza en muchos preparados). La vacunación no garantiza la protección completa frente a la forma neurológica, pero reduce la gravedad de la enfermedad respiratoria y de los abortos. En yeguas gestantes la vacunación regular es especialmente importante. Las medidas de bioseguridad (cuarentena de caballos nuevos, higiene de equipamiento, ventilación adecuada) son esenciales para controlar los brotes.