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Garrapatas en caballos — Identificación, extracción y prevención

Las garrapatas son parásitos externos frecuentes en caballos que viven o pastan en zonas con vegetación alta, bosques o prados compartidos con fauna silvestre. Además de ser molestas, pueden transmitir enfermedades graves.

¿Dónde se ocultan las garrapatas en el caballo?

Las garrapatas prefieren las zonas de piel fina, menos peluda y de difícil acceso para el animal: la zona de la crin, detrás de las orejas, la nuca, la zona axilar (entre los miembros y el cuerpo), la zona inguinal, debajo de la cola, el periné y alrededor de los genitales. Una revisión sistemática de estas zonas después de que el caballo haya estado en zonas de riesgo (bosques, prados con vegetación alta) permite detectarlas antes de que hayan completado su ingurgitación.

Cómo extraer una garrapata correctamente

Nunca arrancar la garrapata con un tirón brusco: el capitulum (la cabeza) puede quedar enterrado en la piel y causar reacción local o infección. La extracción correcta se hace con una pinza específica de garrapatas o con una tarjeta extractora: se sujeta la garrapata lo más cerca posible de la piel y se realiza un movimiento de rotación antihoraria suave mientras se tira hacia arriba con presión constante. Después desinfectar la zona con antiséptico. Las garrapatas extraídas deben destruirse (no aplastar con los dedos, ya que puede exponer el contenido infeccioso).

Enfermedades que transmiten

En España, las garrapatas del género Ixodes pueden transmitir la enfermedad de Lyme (Borrelia burgdorferi). Las garrapatas del género Dermacentor y Rhipicephalus pueden transmitir la piroplasmosis equina (Theileria equi y Babesia caballi), una enfermedad de declaración obligatoria en España que puede ser grave y recurrente. La babesiosis equina se trata con dipropionato de imidocarb bajo supervisión veterinaria.

Prevención

Los repelentes de uso tópico (permetrinas, aceites esenciales) tienen cierta eficacia para reducir la carga de garrapatas. Las pipetas o collarines antiparasitarios usados en perros no están indicados para caballos. La inspección regular es la medida más eficaz. En zonas de alta infestación, tratar el perímetro del pasto con acaricidas (previa consulta con veterinario) puede reducir la presión de la población.