Qué es el esparaván y qué articulaciones afecta
El esparaván es la osteoartritis de las articulaciones intertarsales distales del corvejón: la articulación centrodistal (entre el hueso central del tarso y los huesos tarsales 2 y 3) y la articulación tarsometatarsiana. Estas articulaciones tienen normalmente un rango de movimiento muy pequeño: su función es de soporte más que de movimiento. Cuando desarrollan osteoartritis con proliferación ósea (osteofitos), el proceso puede eventualmente llevar a la fusión espontánea de las articulaciones, lo que en este caso concreto puede ser positivo: las articulaciones fusionadas dejan de ser dolorosas porque ya no tienen superficies cartilaginosas degradándose.
Síntomas del esparaván
La cojera del esparaván es típicamente posterior, de grado variable (de 1 a 3 sobre 5 generalmente), y se caracteriza por: empeorar al salir del trabajo en frío y mejorar con el calentamiento (cojera de calentamiento), empeorar al doblar el corvejón (la prueba de la flexión del tarso "prueba del esparaván" produce cojera aumentada durante los primeros pasos después de la flexión), tendencia a cargar menos el miembro afectado cuando está de pie. En casos avanzados puede verse una prominencia ósea en la cara medial (interior) del corvejón, aunque esto no siempre está presente.
Diagnóstico: radiología es imprescindible
El diagnóstico definitivo del esparaván requiere radiografías del corvejón: se observan cambios óseos en las articulaciones distales del tarso (osteofitos, estrechamiento del espacio articular, esclerosis subcondral). Los bloqueos anestésicos distales del tarso son otra herramienta diagnóstica: si la cojera mejora significativamente con el bloqueo, confirma que el origen es en esas articulaciones. La ecografía puede complementar la evaluación de partes blandas.
Tratamiento del esparaván
Las opciones de tratamiento incluyen: infiltración intraarticular de las articulaciones afectadas (corticoides + AH o solo corticoides), que puede dar alivio de varios meses; AINEs orales para el control del dolor; y artrodesis química (inyección de ácido monoiodoacético u otros agentes en las articulaciones para acelerar la fusión ósea), que acelera el proceso de fusión espontánea que eventualmente resuelve el dolor. Una vez fusionadas las articulaciones, la mayoría de los caballos pueden retornar al trabajo sin dolor. El herrado correctivo (con talones elevados y pinzas reforzadas) puede también reducir el dolor al modificar las fuerzas sobre el corvejón.