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Obstrucción esofágica en caballos (choke) — Síntomas y actuación

La obstrucción esofágica, conocida en el mundo anglosajón como 'choke', es una urgencia veterinaria relativamente frecuente en caballos que comen demasiado rápido o consumen alimentos que no han masticado correctamente.

¿Qué es el choke equino?

A diferencia del atragantamiento en humanos (obstrucción de la tráquea), el choke equino es una obstrucción del esófago, no de la vía respiratoria. El caballo puede respirar con normalidad, pero el alimento no puede pasar hacia el estómago. Los puntos más frecuentes de obstrucción son la entrada torácica del esófago y el esófago cervical. La causa más habitual es la ingesta rápida de alimentos secos mal hidratados: zanahorias, manzanas, remolacha, pienso en bolitas secas, heno mal humedecido.

Síntomas

La señal más característica e inconfundible del choke equino es la secreción nasal bilateral de material verde o amarillento (contenido alimentario mezclado con saliva) que sale por ambas fosas nasales. El caballo también puede mostrar: intentos repetidos de tragar, extensión del cuello, salivación excesiva, agitación o depresión, y en algunos casos tos. Puede palparse una masa en el lado izquierdo del cuello (el recorrido del esófago) si la obstrucción es en el esófago cervical.

Qué hacer mientras llega el veterinario

Retirar toda la comida y el agua para evitar aspiración pulmonar. Mantener al caballo tranquilo en un box limpio. No intentar introducir agua ni comida por la boca. No administrar aceite mineral: el riesgo de aspiración en un caballo con el esófago obstruido es muy alto. Llamar al veterinario inmediatamente: la obstrucción puede resolverse espontáneamente en minutos o requerir sondaje nasogástrico con lavado.

Tratamiento veterinario

El veterinario administra espasmolíticos y analgésicos (butilescopolamina, acepromazina) para relajar el músculo esofágico y sedantes suaves si es necesario. En muchos casos esto es suficiente para que la obstrucción se resuelva sola. Si no, introduce una sonda nasogástrica hasta el punto de obstrucción y lava con agua tibia a presión suave para deshacer y empujar el bolo. La mayoría se resuelven en minutos o pocas horas. Las obstrucciones recurrentes pueden indicar un problema esofágico subyacente.

Prevención

Humedecer el pienso con agua antes de dárselo, cortar las zanahorias y manzanas en trozos pequeños o longitudinalmente (no en rodajas que pueden obstruir el esófago), no dar alimentos muy secos, y asegurarse de que el caballo tiene acceso a agua fresca siempre. Los caballos que comen muy rápido pueden beneficiarse de piedras de sal grandes en el cubo de pienso que les obliguen a comer más despacio.