¿Qué son los culicoides?
Los culicoides son pequeños insectos dípteros (jejenes o mosquitos de barro) de entre 1 y 3 mm de longitud. Las hembras pican para alimentarse de sangre, especialmente al amanecer y al atardecer. Sus picaduras en sí no son peligrosas para la mayoría de los caballos, pero en los animales hipersensibles desencadenan una reacción inmune exagerada a las proteínas de la saliva del insecto, que produce un picor intensísimo.
Síntomas
El signo principal es el prurito intenso: el caballo se rasca compulsivamente en la crin (especialmente en la base de la crin), en la cola, en el vientre y en las orejas. Las zonas afectadas pierden el pelo, se engrosam y se llegan a ulcerar. La crin y la cola pueden quedar completamente arrasadas. El caballo pasa horas restregándose contra postes, vallas o cualquier superficie. En los casos más graves, el estrés y el insomnio causados por el picor afectan al rendimiento y al bienestar general.
Razas más susceptibles
El caballo Islandés tiene una susceptibilidad especialmente alta al sweet itch cuando vive fuera de Islandia (donde no hay culicoides). Los ponis y las razas de origen insular (Welsh, Shetland, Highland) también tienen mayor predisposición. El componente genético es importante: hay familias de caballos con alta incidencia.
Manejo y prevención
No existe cura, pero el manejo puede reducir enormemente el sufrimiento del animal: mantas anti-culicoides de malla fina que cubran la crin, el vientre y la cola (disponibles específicamente para sweet itch), repelentes tópicos específicos, estabular al caballo durante las horas de más actividad de los culicoides (amanecer y atardecer), instalar ventiladores en el box (los culicoides vuelan mal con viento), y en casos graves, tratamiento veterinario con corticoides o inmunoterapia específica.