Quantcast

¿Por qué los caballos mueven las orejas? — El lenguaje de las orejas equinas

Las orejas del caballo son uno de sus indicadores más expresivos de estado emocional e intención. Un jinete o manejador que aprende a leerlas tiene una ventaja enorme para anticipar la reacción del caballo.

Orejas hacia adelante: atención y curiosidad

Cuando el caballo lleva las orejas erectas y orientadas hacia adelante, está prestando atención a algo que ha llamado su interés: un sonido, un objeto en el paisaje, otro animal. Es una señal positiva de alerta, no de miedo (aunque puede evolucionar hacia tensión si el estímulo le resulta amenazante). Un caballo con las orejas adelante en el trabajo está atento y receptivo.

Orejas relajadas hacia los lados: calma

Las orejas colgando ligeramente hacia los lados, o una oreja adelante y otra atrás, son señales de relajación. El caballo está cómodo, sin tensión, procesando información de su entorno sin alerta especial. Es el estado que busca el jinete durante el trabajo.

Orejas hacia atrás fijas: atención al jinete

Cuando el caballo lleva las orejas giradas hacia atrás de forma moderada, suele estar prestando atención a lo que ocurre en su lomo (el jinete) o detrás de él. En el trabajo bajo la silla, llevar una oreja adelante y otra atrás es señal de que el caballo está dividiendo su atención entre el jinete y el entorno, lo que se considera positivo.

Orejas completamente aplastadas: amenaza o dolor

Las orejas totalmente aplastadas contra la cabeza son una señal de alerta seria. En el contexto social del grupo, es la señal previa a una amenaza (mordisco, coz). En el manejo individual, puede indicar dolor, miedo intenso o agresión. Un caballo que aplasta las orejas al ponerse la silla, al montar, o al ser tocado en alguna zona específica está comunicando malestar o dolor y debe ser evaluado por el veterinario.

Las orejas en el trabajo

Los jueces de doma clásica valoran que el caballo lleve las orejas en una posición activa y atenta durante la reprise. Un caballo que trabaja con orejas aplastadas o agitándolas nerviosamente indica tensión o incomodidad. Un caballo con las orejas suaves y activas demuestra que está relajado y concentrado en el jinete.