Quantcast

¿Por qué los caballos mastican madera? — Causas y cómo manejarlo

Ver a un caballo roer o masticar la madera de su box, la valla del paddock o los postes del cercado es un comportamiento desconcertante para muchos propietarios. Hay varias causas posibles, y es importante distinguir entre ellas para encontrar la solución adecuada.

Diferencia entre masticar madera y el cribbing

Masticar madera (wood chewing) y el cribbing son dos comportamientos distintos aunque a veces se confunden. El cribbing es una estereotipia en la que el caballo apoya los incisivos en un borde de madera, arquea el cuello y traga aire produciendo un sonido característico. Masticar madera, en cambio, es literalmente mordisquear y consumir astillas de madera sin el componente de tragar aire. El cribbing es un comportamiento compulsivo; masticar madera puede ser una respuesta a una necesidad real.

Deficiencia de fibra en la dieta

La causa más frecuente de que un caballo mastique madera es el aburrimiento alimenticio: el caballo no tiene suficiente fibra (heno, pasto) para satisfacer su necesidad de masticar. Los caballos están diseñados para pasar 16-18 horas al día pastando. Cuando se les da solo 2-3 comidas al día sin acceso a heno en cama, buscan fibra donde pueden encontrarla, incluida la madera. La solución más efectiva es aumentar el acceso al heno (red de heno de paso lento, heno ad libitum).

Aburrimiento y falta de estimulación

Un caballo con poco ejercicio, pocos estímulos sociales o en un box pequeño sin actividad tiende a desarrollar comportamientos de aburrimiento, entre ellos masticar madera. Aumentar el tiempo de pastoreo en exterior, el contacto social con otros caballos y el ejercicio diario reduce significativamente este comportamiento.

Deficiencias minerales

Algunos caballos mastican madera como forma de buscar minerales que les faltan en la dieta. Un bloque de sal mineral en el box puede reducir este comportamiento en algunos casos. Si se sospecha de una deficiencia nutricional específica, un análisis del forraje y una consulta con un nutricionista equino pueden orientar la suplementación.

Soluciones prácticas

Aplicar productos repelentes de sabor amargo (disponibles en tiendas ecuestres) en las superficies de madera que el caballo suele masticar es una solución temporal. Instalar bordes metálicos o plásticos en los bordes mordisqueables del box es más duradera. Pero la solución de fondo siempre pasa por mejorar el manejo: más heno, más tiempo en exterior, más estímulo social.