El flehmen: la cara más característica
El flehmen es la expresión más espectacular: el caballo estira el cuello hacia arriba y enrolla el labio superior, exponiendo las encías y los dientes. No es una expresión de amenaza: es una respuesta al olfato. Cuando un caballo detecta un olor intenso e inusual (orina de yegua en celo, medicamentos, alimentos nuevos, sudor de otro caballo), eleva la nariz y el labio para dirigir el olor al órgano vomeronasal (órgano de Jacobson), que está en el paladar y conecta directamente con el sistema hormonal. Es más frecuente en sementales pero también lo muestran yeguas y castrados.
Enseñar los dientes como señal de amenaza
Un caballo que enseña los dientes con las orejas planas hacia atrás, el cuello tenso y el cuerpo orientado hacia el objetivo, sí está enviando una señal de amenaza o agresividad. Esta expresión se ve en disputas de jerarquía entre caballos, en caballos que defienden su comida o su espacio, y en caballos que tienen dolor en la zona de la boca (bocado inadecuado, dientes en mal estado) y reaccionan agresivamente al embridar.
Dientes como señal de sumisión en potros
Los potros jóvenes a veces muestran los dientes en una expresión muy diferente: mouthing o jaw clapping, chascando los dientes en un gesto exagerado cuando se acercan a un adulto desconocido. Este comportamiento es una señal de sumisión juvenil que dice «soy pequeño e inofensivo, no me ataques». Desaparece conforme el potro se integra en la dinámica social del grupo.