Materiales necesarios
Para un vendaje de trabajo o de cuadra estándar necesitas: una capa de algodón (cotton o guata de 40x40 cm aproximadamente), una venda de fleece o polar de 14-16 cm de ancho, y eventualmente una cinta adhesiva para asegurar los clips de cierre de la venda. Para un vendaje terapéutico bajo indicación veterinaria, los materiales varían según el tipo de vendaje prescrito.
Paso 1: Preparación
Limpia la pata del caballo de barro y suciedad. La pata debe estar seca. Si el caballo ha trabajado, espera a que se haya enfriado. Coloca al caballo en un potro de aseo o en un lugar tranquilo donde puedas arrodillarte junto a sus patas con seguridad.
Paso 2: Aplicar el algodón
Coloca la capa de algodón alrededor de la caña, cubriendo desde justo debajo de la rodilla (o el corvejón en los traseros) hasta el bulbo del talón. El algodón debe quedar completamente liso, sin pliegues, con una presión uniforme en todos los puntos. Si hay pliegues, la venda los amplificará creando puntos de presión.
Paso 3: Aplicar la venda
Empieza justo debajo de la rodilla, en la parte interna de la caña (hacia el otro miembro). Enrolla la venda en sentido descendente, de arriba abajo, con cada vuelta cubriendo aproximadamente la mitad de la vuelta anterior. La tensión debe ser uniforme: suficiente para que la venda no se mueva, pero no tan apretada que el algodón se comprima. Un buen truco: si puedes introducir dos dedos planos por debajo de la venda, la tensión es correcta.
Paso 4: Dirección del enrollado
Siempre enrolla la venda desde el interior hacia el exterior (de la parte interna de la caña hacia la externa, en sentido de las agujas del reloj en la pata izquierda y antihorario en la derecha). Esta dirección garantiza que el tendón flexor no quede "pellizcado" por el borde de la venda cuando el caballo se mueve. Enrollar en la dirección contraria puede causar exactamente ese efecto de presión en el tendón.
Paso 5: Verificación final
Comprueba que la venda está uniformemente aplicada de arriba abajo, que el algodón asoma de forma igual por arriba y por abajo de la venda, que no hay pliegues visibles y que puedes introducir dos dedos planos por debajo. Pide al caballo que dé un paso y observa si la venda se desplaza: si lo hace, hay que rehacer el vendaje.