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Qué manta necesita mi caballo en invierno — Guía práctica

La decisión sobre qué manta usar en invierno es una de las más frecuentes y, paradójicamente, donde más errores se cometen. El error más habitual es abrigar demasiado al caballo: los caballos son mamíferos de sangre caliente con un sistema de termorregulación muy eficiente, y la mayoría no necesitan tanta manta como sus propietarios piensan.

La regla básica: el caballo no es una persona

Los caballos toleran el frío mucho mejor que el calor. Un caballo sano con pelo de invierno completo (sin clipear) puede estar perfectamente cómodo a temperaturas de hasta -5°C sin manta alguna, siempre que tenga abrigo del viento y acceso a heno. El pelo de invierno forma una capa de aire aislante muy eficaz. Cuando pones una manta sobre un caballo con pelo completo, aplastas ese aislamiento natural y el caballo depende de la manta para mantenerse caliente. En resumen: si empiezas a poner manta, debes seguir poniéndola porque el caballo se aclimata a ella.

Cuándo sí es necesaria la manta en invierno

La manta de invierno está justificada para: caballos clipeados (sin pelo de protección porque se les ha cortado para el trabajo); caballos muy ancianos que han perdido la capacidad de termorregulación eficiente; caballos de razas de origen cálido (pura sangres, árabes) que toleran peor el frío; caballos enfermos o en recuperación donde el estrés del frío puede interferir con la recuperación; y caballos en cuadras muy frías sin abrigo del viento.

Guía de grosor por temperatura y estado del pelo

Para un caballo con pelo completo sin clipear: por encima de 10°C → sin manta; 5-10°C → polar o manta ligera 0-100g; 0-5°C → manta de 100-200g; por debajo de 0°C → manta de 200-300g. Para un caballo clipeado (fullclip o highneck clip): añade uno o dos niveles de grosor a la tabla anterior. Siempre recuerda que el caballo en el paddock genera más calor que el caballo en cuadra: puede necesitar menos manta fuera que dentro.

La señal de que tu caballo lleva demasiada manta

Si al quitarle la manta está sudado debajo (especialmente en el cuello y la grupera), la manta es demasiado caliente. Un caballo con manta correctamente elegida debe estar seco debajo de la manta y a temperatura corporal normal. El sudado crónico bajo la manta deteriora el pelo, favorece las infecciones de piel y puede causar deshidratación.