La frecuencia recomendada según la actividad
Para caballos de uso recreativo o de entrenamiento moderado (2-3 veces por semana): un baño completo al mes es suficiente. En verano, cuando el caballo suda más, puede subirse a cada 2-3 semanas. Para caballos de alta competición que trabajan diariamente y sudan mucho: cada 1-2 semanas en verano, cada 2-4 semanas en invierno. Para caballos de cuadra con actividad mínima: cada 4-6 semanas o antes de eventos importantes.
Cuándo dar un baño extra
Además de los baños de mantenimiento regular, hay situaciones que justifican un baño extra: antes de una competición importante (idealmente 48-72 horas antes, para que el sebo natural tenga tiempo de regenerarse parcialmente); después de una sesión de trabajo especialmente sudada donde el cepillado no es suficiente; cuando el caballo se ha revolcado en barro en el paddock; o después de tratamientos de piel donde el producto aplicado debe lavarse.
El baño en invierno: precauciones
En invierno, bañar a un caballo requiere precauciones especiales para evitar que se enfríe: asegúrate de que el agua está a temperatura ambiente o ligeramente templada, utiliza el cuarto de baño o un área cubierta sin corrientes de aire, seca al caballo completamente con sweat scraper y manta cooler antes de devolverlo al box, y asegúrate de que el box está limpio y seco. En días muy fríos (por debajo de 5°C), es mejor evitar el baño completo y limitarse al cepillado y el lavado de patas.
La limpieza en seco: el sustituto del baño
Entre baños, la limpieza en seco es la forma más práctica de mantener el pelaje del caballo. El champú en seco (o dry shampoo) se aplica sobre el pelaje seco, se deja actuar 2-3 minutos y se cepilla: absorbe el polvo y el sebo en exceso sin necesitar agua. Para el mantenimiento entre baños es más que suficiente para la mayoría de los caballos.