El pony de polo — Por qué se llaman ponies y qué características necesitan

En polo se llaman ponies a los caballos, aunque en realidad son caballos de talla completa (entre 148 y 162 cm de alzada). El nombre viene de la historia del deporte cuando originalmente se usaban caballos más pequeños, y se ha mantenido por tradición. Lo que importa en polo no es la raza en el papel sino un perfil físico y mental muy específico.

Por qué se llaman ponies los caballos de polo

El nombre "polo pony" viene del polo original del siglo XIX en la India, donde se usaban caballos locales de 13-14 manos de alzada (pequeños para los estándares occidentales). Cuando el polo llegó a Argentina e Inglaterra a finales del XIX, la talla de los caballos aumentó gradualmente y hoy los polo ponies modernos son caballos de talla completa (148-162 cm). El nombre se ha mantenido por tradición aunque sea técnicamente incorrecto. En el reglamento de polo no hay límite de talla desde 1919.

El Thoroughbred argentino: la base del polo moderno

El polo moderno de alta competición está dominado por los caballos argentinos, que son cruzados de Thoroughbred (Pura Sangre Inglés) con criollos argentinos locales. Esta combinación aporta la velocidad y la potencia cardiovascular del Thoroughbred con la resistencia, el equilibrio y el temperamento del criollo. Argentina es el mayor productor mundial de caballos de polo de calidad, exportando miles de animales al año a todo el mundo. Los mejores caballos de polo del mundo valen entre 50.000 y varios cientos de miles de dólares.

Características físicas de un buen caballo de polo

Las características más valoradas son: velocidad de aceleración y máxima velocidad en distancias cortas (el polo se juega en sprints de 100-200 metros más que en resistencia de fondo), capacidad de girar y frenar en seco sin perder equilibrio, temperamento tranquilo que no se excite con el ruido de la pelota o el contacto físico con otros caballos, buena conformación de patas (los corvejones y los menudillos soportan cargas extremas en los giros y frenadas), y boca sensible para responder a las riendas con una sola mano mientras el jugador maneja el mazo con la otra.