El trabajo de base: el paso y las transiciones
La doma vaquera empieza al paso, con las riendas largas y el caballo en equilibrio natural. El primer objetivo es que el caballo camine con energía y regularidad sin necesitar que el jinete le "empuje" en cada paso. Las transiciones suaves paso-parada-paso son el ejercicio más básico y más formativo: el caballo debe responder a una ayuda mínima de asiento y rienda, no a un tirón. En doma vaquera, la rienda se lleva en una sola mano (a la jineta) desde el principio, lo que obliga al jinete a desarrollar un asiento y unas ayudas de pierna más activas que en la equitación inglesa.
La parada en seco: el movimiento más característico
La parada en seco (detención desde el galope en el menor espacio posible, con los cuartos traseros enganchados bajo el cuerpo) es el movimiento más espectacular y más difícil de la doma vaquera. Para llegar a ella, el trabajo de base debe ser impecable: el caballo necesita años de preparación física (fuerza de lomos y cuartos traseros) y de educación antes de poder hacer una parada correcta. El camino empieza por paradas simples al paso, luego paradas al trote, y finalmente paradas al galope cuando el caballo tiene la musculatura y la comprensión necesarias.
Giros sobre los cuartos traseros
Los giros de 180° y 360° sobre los cuartos traseros (el caballo pivota sobre una extremidad trasera mientras las delanteras dan pasos amplios alrededor) son otro movimiento fundamental. Se trabajan progresivamente: primero al paso con rienda directa lateral, luego con rienda de apoyo, y finalmente con la rienda caída y la ayuda de asiento casi exclusiva. Los giros deben ser fluidos y sin prisas; un giro rápido pero tenso vale mucho menos que un giro lento pero con el caballo relajado y bien colocado.
El trabajo con la vara de vaquero
La vara de trabajo (o garrocha) es el instrumento tradicional de la doma vaquera española. En competición se usa para hacer figuras con ella mientras el caballo trabaja. El trabajo con vara empieza cuando el caballo ya tiene un nivel de trabajo suficiente y el jinete tiene buena posición y seguridad con una sola mano: manejar la vara con la otra mano requiere un equilibrio muy desarrollado. La vara no es un instrumento de castigo sino de comunicación y de arte.